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lunes, 10 de marzo de 2014

Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE).

Los aparatos eléctricos y electrónicos(AEE) están constituidos por un conjunto de elementos de diferentes materiales, que a la hora de desecharlos constituyen lo que se denomina como residuos delos aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).




La chatarra electrónica, igual llamados desechos electrónicos o basura tecnológica, que se define en  la Convención de Basilea (1992) “como todo equipo o componente electrónico incapaz de cumplir la tarea para la que originariamente fueron inventados y producidos. Y estos al ser desechados pasan a ser desechos electrónicos”, requieren hoy de estrategias gubernamentales coherentes que logren integrar a todos los sectores gubernamentales, fabricantes, distribuidores, vendedores y generadores, con la finalidad de buscarles soluciones concretas a sus formas de almacenamiento, medios de recolección y transporte, técnicas de recuperación y procesamiento y métodos de tratamiento y disposición final para beneficio de las condiciones ambientales y de calidad de vida de sus beneficiarios, que somos todos.

Los residuos y desechos electrónicos (e-waste), igual llamados “chatarras electrónicas” o “basura tecnológica” son considerados de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2001) como: “todo aparato que utiliza un suministro de energía eléctrica y que ha llegado al fin de su vida útil”. Estos productos desechados en su interior contienen elementos químicos de considerada peligrosidad u otros componentes que deben ser considerados por los organismos competentes en una gestión integral eficiente, por ser peligro latente de contaminación ambiental, un riesgo permanente para la salud de los seres vivos y causar daños continuos en la vida local comunitaria.
Cada año aumenta la cifra de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que se generan en el mundo. Estos aparatos tienen sustancias que pueden causar graves daños al medio ambiente y la salud, como ocurre con el fósforo de un televisor, que puede contaminar hasta 80.000 litros de agua. 
Los aparatos eléctricos y electrónicos son cada vez más numerosos en nuestras vidas: grandes y pequeños electrodomésticos, equipos de informática y telecomunicaciones, aparatos electrónicos de consumo, de alumbrado, herramientas eléctricas o electrónicas, juguetes y equipos deportivos o de tiempo libre, equipos médicos, instrumentos de vigilancia o control o máquinas expendedoras. En el mundo se generan 40 millones de toneladas de basura electrónica al año y que el volumen de la chatarra electrónica crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. En países como India y China se calcula que la basura generada solo por los ordenadores en desuso aumentará un 500% en la próxima década.
Cuando estos aparatos se desechan, se convierten en unos residuos muy contaminantes. La inmensa mayoría contiene sustancias como bromo, cadmio, fósforo o mercurio que pueden ser muy dañinos para la salud y el medio ambiente. Está estudiado que el fósforo de un televisor puede contaminar hasta 80.000 litros de agua o que un frigorífico mal reciclado emite a la atmósfera Gases de Efecto Invernadero (GEI) equivalentes a las emisiones de un coche en 15.000 kilómetros.
La clasificación usada para los AEE comprende su división en tres líneas, denominadas mediante colores, de la siguiente forma:
 Línea blanca: Comprende todo tipo de electrodomésticos grandes y pequeños, como por ejemplos neveras, lavadoras, lavavajillas, hornos y cocinas.
 Línea marrón: Comprende todos los electrónicos de consumo como televisores, equipos de sonido y de vídeo.
 Línea gris: Comprende los equipos informáticos (computadores, teclados, ratones, etc.) y de telecomunicaciones (teléfonos móviles, terminales de mano o portátiles, etc.).
Sin embargo, los tipos de clasificación anteriormente mencionados, tienen un marcado enfoque desde la perspectiva de su comercialización.

Características

Los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) están compuestos de cientos de materiales diferentes, tanto valiosos como potencialmente peligrosos. Oro, plata, paladio y cobre son algunos de los materiales valiosos que se pueden recuperar de los RAEE; plomo, cadmio, mercurio y arsénico son algunos de los componentes peligrosos que pueden estar presentes en los equipos eléctricos y electrónicos en desuso, lo cual va a depender del tipo de tecnología, país de origen y del fabricante, estos compuestos se pueden liberar al medio ambiente durante el desensamble de los mismos. Uno de los ejemplos más relevantes en cuanto al contenido de compuestos peligrosos es el plomo el cual estaba presente en la soldadura de muchos equipos, hoy en día en el mercado se ofrecen equipos libres de soldadura de plomo.
Estas características tan particulares de reunir, por ejemplo en un volumen tan pequeño como en el de un teléfono móvil, materiales de alto valor junto con elementos potencialmente peligrosos, son una de las causas de los impactos negativos que se generan al medio ambiente cuando se disponen en rellenos sanitarios, se botan a los suelos o  cuerpos de agua o se realiza el desensamble inadecuado de estos residuos, ya que en algunos países en vía de desarrollo existe una fuerte lucha por los materiales de alto valor económico, en combinación con un fuerte desconocimiento de lo que se debe manejar de manera adecuada.

Los productos de la industria electrónica que pueden ser reciclados son pocos: televisiones con pantalla plana, celulares, computadoras, unidades de control o adaptadores, semiconductores, aparatos de transmisión y recepción, máquinas automáticas para procesamiento de datos, receptor de microondas o de señales de vía satélite, circuitos modulares, consolas de videojuegos y muchos otros.
En cambio,  fotocopiadoras, electrodomésticos, lámparas, pilas y baterías sueltas, cartuchos, tóner sueltos y equipos que tengan vidrios rotos equivalen a elementos que no son aptos para ser reciclados.

La Asociación Civil Centro Basura Cero, cumple una gran obra social y ecológica; además se demuestra que con los desechos sólidos urbano se puede impulsar la creación de empleos, este proyecto es impulsado por el periodista argentino Jorge Amar, Director ejecutivo, el centro se encuentra ubicado frente el autódromo de la ciudad de Buenos Aires,  está dedicado a reciclar residuos de aparatos electrónicos cuya eliminación en rellenos sanitarios o vertederos libera una fuerte carga contaminante. Es decir su misión es la recepción y reciclado de residuos inorgánicos, residuos de aparatos eléctricos e informáticos.  Donación a escuelas e instituciones de acción comunitaria.
Además se tiene la visión que funcione como una empresa que sea un sitio para la recuperación de equipos en desuso, canalización controlada de los desechos, generación de trabajo de base social y capacitación e inclusión digital de los grupos actualmente excluidos.

En Venezuela son incipientes los avances en los Residuos  de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), a través de una encuesta realiza a la Dirección General de Calidad Ambiental del Ministerio del Ambiente, se informó que la Superintendencia Nacional Aduanera y Tributaria (SENIAT), ente encargado del control de las importaciones y exportaciones del país, presentó algunos datos sobre productos y artículos tienen códigos genéricos que no permiten caracterizar las mercaderías. Asimismo, se realizó la solicitud de esta información al Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio (MILCO) ente encargado de la producción de bienes y servicios del país, sin que hasta el momento se tenga respuesta al respecto.
De dichos informes se desprende que “en Venezuela no existen sistemas formales de recolección, transporte y reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos, pero si se conoce de sistemas informales y de microempresas que se dedican a la actividad de repotenciar ciertos equipos, principalmente computadoras, electrodomésticos como refrigeradores, cocinas, lavadoras, entre otros, siempre y cuando estos cuenten todavía con algún potencial para ser reutilizados”.

“Sin embargo no hay sistemas de desmantelamiento (desguace) de los aparatos para recuperar y reciclar ciertos componentes como los metales, plástico, entre otros. En algunos vertederos de desechos sólidos, algunas personas se dedican sin ningún tipo de protección a la recuperación de cables de cobre, ya que es un material fácilmente reconocido y que tiene un buen valor económico. Por otro lado, algunas empresas grandes cuando realizan sus procedimientos de desincorporación de activos, donan a escuelas, instituciones, organizaciones sociales, etc., equipos de computación que aún tienen alguna vida útil. Tampoco existen centros de disposición final específicos para estos desechos, por lo que al final todos van a parar a los vertederos o rellenos sanitarios para desechos sólidos no peligrosos”.

En Venezuela, los RAEE no son considerados como desechos peligrosos de manera explícita, pero si aplicamos los conceptos de la Ley venezolana de Residuos y Desechos Sólidos tendrían esta connotación. Se entiende por desechos: a todo material o conjunto de materiales resultantes de cualquier proceso u operación, para los cuales no se prevé un destino inmediato y deba ser eliminado o dispuesto en forma permanente. Y por residuos: Es todo material resultante de los procesos de producción, transformación y utilización, que sea susceptible de ser tratado, reusado, reciclado o recuperado, en las condiciones tecnológicas y económicas del momento específicamente por la extracción de su parte valorizable.
Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana  no escapan a esta realidad ambiental sobre el manejo integral y sostenible de los residuos y desechos eléctricos y  electrónicos. Igual que en el resto del país, y de la mayoría de los países del mundo, los componentes, aparatos, artefactos, equipos, piezas y accesorios electrónicos, y sus materiales peligrosos, convergen con el resto de los residuos y desechos sólidos municipales, en la misma ruta, desde la mismas fuentes de generación hasta sus lugares de disposición final. Es por ello, que se debe impulsar, fortalecer y consolidar una política ambiental que pueda integrar a todos los actores sociales de participación ciudadana involucrados en esta delicada materia.

Importancia del reciclaje.

Reciclar 1 Tonelada de aluminio ahorra de 5 toneladas de bauxita + 95% de electricidad + no se requieren 17.600  KW / h tal como ocurre en sus procesos de industrialización sino solamente 750 KW /h. + se ahorran 120.000 litros de agua.

Reciclar 1T de papel + evita talar de 10 a 15 árboles + demanda solo 1.200 KW, con lo que se ahorran 4.800 KW si lo comparamos con los 6.000 KW que gastamos a partir de madera.

Reciclar 1 Tonelada de Plásticos + equivale al ahorro de 2 toneladas de petróleo.

En  la Venezuela actual, hay más de 35 millones de celulares, unos 40 millones de electrónicos funcionando, entre televisores, video caseteras, DVD’s, cámaras digitales, radios, mini componentes y PC’s y periféricos. Hay aproximadamente 10 millones de teléfonos fijos. Un estudio de la empresa Cisco Mobile determinó que la telefonía móvil  en el 2012  sobrepaso al número de habitantes a nivel mundial, según este mismo estudio que se conoció en febrero del 2012, que para el 2016 se producirá un incremento de 1.4 dispositivos por habitantes, esto quiere decir, que en tres años la cantidad de móviles en el planeta aumentará a 10 mil millones.
La ausencia de un sistema de gestión y aprovechamiento  integral hará que terminen en la basura contaminando el entorno.
Una organización como el Centro de Basura Cero es parte del proceso que protege los recursos naturales (renovables y no renovables), más contribuye a la utilización eficiente de la energía evitando la generación de gases efecto invernadero (GEI) que provoca el cambio climático global, también se favorece al atesoramiento de las divisas creadas en el ahorro que significa sustituir las importaciones de todos aquellos insumos no producidos en el mercado local (cobre, carbonato de sodio o soda solvay para el vidrio, etc.). Asimismo, se contribuye a promover conciencia protectiva del ambiente mediante la divulgación de la cultura del ahorro, el reciclaje

En Venezuela diversas instituciones pueden impulsar un proyecto de este tipo.

El Ministerio  para la Ciencia, Tecnología e Innovación, el Ministerio de Educación, Ministerio para la Educación Universitaria, Ministerio de Educación Superior, el Ministerio del Trabajo;  FUNDACITE y los centros de Investigación de Ciencia y Tecnología, Las universidades, institutos tecnologicos, las gobernaciones, Alcaldías y el Poder Popular organizado. debebn impulsar  este tipo de proyecto e incluirlo en el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2019, que tendrá como misión orientar a la ciencia para que esté al servicio de las necesidades del pueblo. Porque de esta forma se consolida el compromiso ecológico, social,  tecnológico y productivo, promoviendo el recurso humano indispensable que nuestra calidad de vida reclama. Se deben sembrar varios centros de reciclaje, como el Proyecto Centro Basura Cero.

Un ejemplo del proyecto del Centro Basura Cero, su estrategia se basa en definir a los residuos como un recurso valorizable que sustituye insumos sin cuya integración a los ciclos productivos sucesivos, contaminaran severamente el entorno. Vemos que el mes de febrero de 2011, recibieron 11.104 kilogramos de productos derivados de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), entre estos residuos reciclados se cuentan computadoras y periféricos; el reciclado de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos supone el mantenimiento de un sistema de recolección en las empresas e instituciones que contribuyen, asumir los costos del flete, el personal especializado y la entrega de certificación.



A TRAVÉS DEL RECICLADO DE RESIDUOS TECNOLÓGICOS, SE PUEDE LOGRAR

Disminución del Calentamiento Global

Ahorro de materia prima en la manufactura de productos nuevos con materiales reciclables
Reducción en los costos de recolección
Se conserva el ambiente y se reduce la contaminación
Se reduce el volumen de los residuos
Mayor vida útil de los sistemas de rellenos sanitarios
Hay remuneración económica en la venta de reciclables
Ahorro energía
Se protegen los recursos naturales renovables y no renovables

Fuente de empleos

EL RECICLADO DE COMPUTADORAS, IMPRESORAS, TELÉFONOS, TUBERÍAS, FOTOCOPIADORAS, SISTEMAS DE REFRIGERACIÓN EN DESUSO…PERMITE:

·         Ahorro de materia prima en la manufactura de otros productos.
·         Libera espacio en la empresa.
·         Conserva el ambiente y reduce la contaminación.
·         Remuneración económica en la venta de reciclables
·         Ahorro energía y reduce emisiones de gases de efecto invernadero.
·         Protege los recursos naturales vitales.

PRODUCTOS NO DEGRADABLES  CONTENIDOS EN UNA P.C. Y PERIFÉRICOS REDUCIDOS POR EL CENTRO BASURA CERO AL RECICLARLOS

1: Plomo en tubos y soldaduras.
2: Arsénico en tubos de rayos catódicos antiguos
3: Selenio en circuitos de la fuente de alimentación
4: Retardarte de llama poli-bromo-difenil y éteres en las carcasas de plástico, cables y circuitos
5: Trióxido de antimonio como retardante de llama
6: Cadmio en circuitos y semiconductores
7: Cromo en el acero para proteger de la corrosión
8: Cobalto en el acero para la estructura y la magnetización
9: Mercurio en interruptores y cajas

Todos los ciudadanos, las instituciones públicas y privadas que desincorporan equipos eléctricos y electrónicos, puede llamar a una organización encargada de reciclar residuos de aparatos electrónicos cuya eliminación en rellenos sanitarios o vertederos libera una fuerte carga contaminante. Este taller o empresa receptora se encargara del reciclaje, por ejemplo, con las computadoras descontinuadas, con las piezas o hardware que se puedan reutilizar, Recuperación de equipos en desuso, ensamblando  una nueva computadora que puede ser donada a una institución educativas para ser usada por los estudiantes. La tarea inmediata es crear este tipo de organización receptora de equipos eléctricos y electrónicos.

LEGISLACIÓN DEL RAEE EN EL MUNDO

El 7 de febrero de 1994 entra en vigor el Convenio de Basilea (Suiza), la cual establece normas destinadas a controlar a nivel internacional los movimientos transfronterizos y la eliminación de residuos peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. El Convenio tiene por objeto reducir el volumen de los intercambios de residuos con el fin de proteger la salud humana y el medio ambiente estableciendo un sistema de control de las exportaciones e importaciones de residuos peligrosos así como su eliminación. El Convenio define los residuos que se consideran peligrosos. Toda parte del Convenio podrá añadir a esta lista otros residuos clasificados peligrosos en su legislación nacional. Se considera movimiento transfronterizo todo movimiento de residuos peligrosos o de otros residuos procedentes de una zona que sea competencia nacional de un Estado y con destino a una zona que sea competencia nacional de otro Estado, o en tránsito por dicha zona, o de una zona que no sea competencia nacional de ningún Estado, o en tránsito por dicha zona, siempre y cuando al menos dos Estados se vean afectados por el movimiento.

Las legislaciones de los diferentes países están construidas sobre dos modelos básicos. El primero de ellos es el "Producer Take-Back" o ERP (Extended Producer Responsibility), el cual es sostenido financieramente por los fabricantes, quienes son responsables de los aparatos eléctricos y electrónicos una vez que su vida útil ha terminado.
El otro modelo está basado en ARF (Advanced Recycling Fees), en el cual los consumidores y los contribuyentes son responsables de los RAEE y deben pagar un impuesto que cubre el reciclaje de los aparatos. Esta segunda opción es criticada porque no aporta soluciones para detener el flujo de desechos electrónicos alrededor del mundo. Los impuestos recaen sobre los consumidores o los contribuyentes, mientras los productores se liberan de cualquier responsabilidad, sin incentivos para desarrollar diseños más limpios.

En VENEZUELA La normativa legal venezolana tiene vacíos en cuanto al manejo de este tipo de material. Sumado a esto, tampoco están catalogados como ningún tipo de desechos, ni sólidos, ni peligrosos. El país ha firmado y ratificado el Convenio de Basilea. Recientemente, Venezuela anunció la revisión de la legislación vigente para adecuarla a las nuevas corrientes de desechos

CONSIDERACIONES GENERALES
Los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) forman parte de nuestra vida cotidiana, nos brindan comodidad, salud y seguridad y nos facilitan la adquisición e intercambio de información y comunicación. Su producción y consumo se incrementa de forma exponencial en el mundo, pero sus tasas de renovación y vida útil son cada vez más cortas. La innovación tecnológica y el aumento del consumismo, aceleran la sustitución de los aparatos eléctricos y electrónicos, como consecuencia de este proceso, la generación de residuos derivados de éstos aumenta rápidamente en el mundo, Las grandes cantidades de aparatos en desuso que pasan a ser residuos, representan la mayor proporción del volumen total de los residuos generados por la sociedad. En Venezuela los RAEE no se gestionan de un modo recomendable y ambientalmente adecuado, una gran parte de ellos es enterrada sin ningún tratamiento previo, algunos son recuperados y valorizados por particulares con métodos precarios y marginal. Según estudio realizado por la Fundación Azul Ambientalistas, en los países latinoamericanos, el ciclo estimado del manejo de los RAEE en la región es el siguiente:

Ø  Entre el 57 y el 80 por ciento, tiene disposición final (vertederos) o se acumula en hogares y empresas sin procesar;

Ø  Entre el 5 y el 15 por ciento, recupera y reutiliza algunas partes y equipos, por empresas y/o de servicios técnicos de PYME y hogares.
El remanente de estas actividades termina finalmente en los basureros sin tratamiento alguno.
Ø  Entre el 10 y el 20 por ciento, se recupera para el reciclado de plásticos y metales ferrosos que contienen. El resto va sin tratar hasta los basureros;

Ø  Entre el 0 y el 2 por ciento, organizaciones con fines sociales lo recupera y reutiliza

Ø  Sólo el 0,1 por ciento es recuperado, aislado, tratado apropiado y certificado

La Fundación Azul Ambientalistas elaboró y propuso a la  Asamblea Nacional de Venezuela: La Ley para el Control de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que según el anteproyecto tiene en el Artículo 2º:
Los objetivos del presente proyecto de ley son los siguientes:
a)              Proteger el ambiente y preservarlo de la contaminación generada por los RAEE.

b) Promover la reducción de peligros generado por los componentes de los AEE,  al reducir el impacto generado por la disposición final de los RAEE.

 c) Incorporar el Análisis de Ciclo de Vida en el diseño y producción de los AEE; al mejorar el comportamiento ambiental de los que intervienen en el ciclo de vida de AEE.

 d) Promover la reutilización, reciclado y otras formas de valorizar los RAEE.
 
Este ante proyecto de ley hay que agregarle las  propuestas de  mecanismos para incentivar la creación de la industria para el Manejo y Aprovechamiento de Residuos Eléctricos y Electrónicos en la República Bolivariana de Venezuela;  elaborar propuestas de articulación entre la empresa privada y el sector público para la participación y responsabilidad en el Manejo y Aprovechamiento de Residuos Eléctricos y Electrónicos en la República Bolivariana de Venezuela; Establecer estrategias que incentiven la investigación científica sobre el Manejo y Aprovechamiento de Residuos Eléctricos y Electrónicos en la República Bolivariana de Venezuela y diseñar propuestas y estrategias para determinar el ciclo de vida del hardware en la Administración Pública Nacional.
 La exagerada producción de los aparatos y equipos electrónicos, la asombrosa velocidad de fabricación los componentes, piezas y accesorios que lo acompañan, junto al consumo masivo, y peor aún la velocidad de descarte “desecho” de los mismos es hoy una latente preocupación mundial. En el caso de nuestro país, esto representa una triste realidad creciente. Correia y Martín (2004) señalan que “…3.250.000 baterías de celulares son desechadas en Venezuela cada año”; por lo que es lógico deducir que las mismas, junto a los residuos y desechos sólidos ingresan a los rellenos sanitarios y vertederos controlados, o bien quedan en los botaderos de basuras ilegales “a cielo abierto”, y en otros casos “bajo techo”, ocupando algún espacio en los hogares de la tierra. Igual camino siguen los restos de los desechos electrónicos que han llegado a su vida útil; dada su vulnerabilidad para poder ser retornados, reutilizados y/o reciclados y a la escasa política gubernamental para impulsar alguna forma de minimizar su desfavorable impacto ambiental.

Venezuela debe construir un modelo, -hasta ahora iniciado en otros países-, de promover una cultura que proyecte el uso de las erres en el manejo integral y sostenible de los residuos y desechos sólidos generados en el campo de la electrónica. Es prudente hacer y cumplir las normativas sobre tan delicada materia ambiental. Definir una estructura de organización que garantice la gestión ambiental adecuada para manejar y disponer tales productos descartados. Un programa de formación y educación ambiental con miras a promocionar la reducción en el uso masivo de dichos artefactos; -y lograr disminuir su descarte-. Para ello puede resultar necesario insertar dimensiones políticas, económicas, sociales, tecnológicas y ecológicas en un proyecto de país, con la activa participación de todos, desde el propio fabricante hasta el consumidor:

La multitud de elementos a ser considerados para el tratamiento de este tema muestra la necesidad de estructurar políticas públicas, con la participación de los diferentes actores involucrados: gobiernos de todas las esferas administrativas, empresas y trabajadores de toda la cadena productiva de electrónicos (desde la extracción de materias-primas, pasando por la producción y los diversos ciclos de uso de los bienes hasta el reciclaje y destino final), investigadores de distintos campos, representantes de la sociedad civil, ciudadanos. (UNESCO, RELAC, 2010:180).
Mientras esto sucede, de parte de los entes gubernamentales competentes en la materia, el ciudadano común debe asistir a su principio de corresponsabilidad social, y activar las siguientes cinco (05) posibles acciones:

*.- Asumir como actividad segura la compra responsable, mantenimiento y reparación de sus componentes, aparatos, artefactos, equipos, piezas y accesorios electrónicos.

*.- Regalar, vender y/o donar los componentes, aparatos, artefactos, equipos, piezas y accesorios electrónicos, que considere viejos o no utilicen, para alguien que en realidad si lo necesite y ponga en funcionamiento.

*.- Colaborar con las organizaciones no gubernamentales, cooperativas y microempresas que tienen como actividad la recuperación y clasificación de los componentes, aparatos, artefactos, equipos, piezas y accesorios electrónicos, -con fines de lucro-, o para donativos sociales.

*.- Estimular la fabricación, uso y consumo de tecnologías limpias, adquiriendo productos que cumplan con un marketing ecológico adecuado: ¡No Contaminantes!

*.- Promover campañas educativas y formativas que conduzcan al cumplimiento de las 4 acciones anteriores; y participar con el desarrollo de la cultura de las erres: Reducción, Reutilización y/o Reciclaje para la puesta en práctica activa de la recolección selectiva de residuos y desechos en tu escuela, comunidad, ayuntamiento y ciudad.


*.- Vigilar con los entes competentes el cumplimiento de las normativas existentes sobre esta materia, tanto en el campo local (ordenanzas), como en lo que respecta la legislación internacional y nacional.

Fuentes bibliográficas
https://es-es.facebook.com/CentroBasuraCero
www.residuoselectronicos.net/.../Guia_RAEE_MADS_2011-reducida.pd...
misredes.com.ve/pdf_doc/notas/notas_pdf/nota_1.pdf



jlrlinares@gmail.com

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