El Gran Manual del Clima y la Ilusión: Cómo Negociar el Oro de la Corona mientras nos Quedamos a Oscuras
Por: El Negociador Satirico
Hay que reconocerle algo al régimen: su capacidad para negociar es digna de un premio de actuación. Mientras en las casas del venezolano promedio la nevera sirve como mueble para colocar fotos y el Sistema Eléctrico Nacional opera con el poder de la fe y un par de cables pelados, en las mesas internacionales el libreto es una obra de arte.
"Oigan, devuélvannos el oro del Banco de Inglaterra. Prometemos solemnemente que esta vez la auditoría la hará una firma de altísimo prestigio... sí, como esas que en su momento vieron pasar los desfalcos de PDVSA y pensaron que eran simples ajustes de caja chica."
Es fascinante. La estrategia negociadora del oficialismo es impecable: piden el oro de Londres, exigen CITGO, solicitan la bendición del Rey Carlos III mediante carta formal y, si se descuida la contraparte, piden hasta los derechos de autor del mismísimo Rey del Dilate. ¿Y a cambio de qué? Bueno, a cambio de sentarse en la mesa número nueve (o veinticinco, ya perdimos la cuenta), tomar café importado y prometer que "esta vez sí vamos a revisar lo del CNE".
Mientras tanto, en las verdaderas mazmorras de la burocracia, la Asamblea Nacional del 2015 intenta hacer malabares sin caer en la trampa del eterno retorno. Es el ciclo sin fin: se convoca a la mesa, van reyes, emires, jeques y presidentes con toda la buena intención, y salen de allí habiendo pagado el almuerzo y sin entender en qué momento los volvieron a marear.
Con todo lo que ha "desaparecido" entre trenes que nunca arrancaron (saludos al tramo Tinaco-Anaco), obras inconclusas de Odebrecht y toneladas de metal precioso de viaje por Dubái, Turquía y paraísos fiscales de nombre exótico, Venezuela no solo podría reconstruir La Guaira. Podríamos construir una La Guaira de cristal, tres siderúrgicas de repuesto y un sistema eléctrico tan potente que encendería la Luna. Pero no se preocupe: la próxima mesa de negociación seguro resolverá todo... apenas se pongan de acuerdo en quién paga el estacionamiento.

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