miércoles, 21 de octubre de 2026

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

Por: Un redactor a oscuras (en el Año II del Racionamiento)


¡Qué momento para estar vivos y sin luz! Es 15 de octubre de 2026. Mientras usted y yo calculamos si las cinco horas y media de apagón de hoy nos van a dejar enfriar el agua en la nevera, en los salones alfombrados de Washington y en los pasillos de Miraflores se celebra el negocio del siglo. Cristóbal Colón se quedó pendejo. Aquel genovés del siglo XV, que regresó a España extasiado contando cómo los indígenas entregaban oro y plata a cambio de collares de vidrio y espejos, hoy sería considerado un principiante de la geopolítica.

El Nuevo Dorado ha sido redescubierto, y esta vez no vino en carabelas, sino con el sello de la administración de la Casa Blanca, bajo el ojo clínico de Donald Trump, Marco Rubio y sus muchachos.

La Tutelada "Mujer Maravilla" y el truco de los espejitos

Los epítetos de la excelencia resuenan en el Salón Oval. Quién lo diría: el comportamiento "eficiente, maravilloso y obediente" de la tutelada, Delcy Rodríguez, ha sido elevado al estatus de la perfección por los mismísimos jerarcas del imperio. Trump, Rubio y la White House están extasiados. Y es que, reviviendo la inocencia y el desprendimiento de nuestros indígenas de 1492, la vicepresidenta firmó un Gran Acuerdo Petrolero que deja los 300 años de imperio español como una pasantía corta: ¡500 años de concesión!

Entregó en bandeja de plata las chimbas reservas calculadas por CUPET y los genios de Portugal, esas que juran que superan los 300 mil millones de barriles. Con esa matemática caribeña, los Castro hicieron el negocio de sus vidas y a los portugueses seguro les salpicó un vuelto de algunos millones. Pero el frenesí de regalos coloniales no se detuvo en el hidrocarburo; la "Mujer Maravilla" andaba generosa y repartió combos para todos los secretarios de Trump: uranio para el de Guerra, coltan, cobre y tierras raras para el de Energía, diamantes y oro para el Departamento de Estado. Ella sonríe y se jura blindada en el poder hasta el año 2030. Habrá que recordarle el viejo y sabio refrán llanero: "Deseos no empreñan" y, por si las moscas, aquel otro que dicta que "una cosa piensa el burro y otra el que arriba lo arrea".

Comandos de Netflix, 2.000 generales y el calipso de la mina Chocó

La llegada de los nuevos conquistadores parece escrita por los mejores guionistas de Hollywood. Los gringos y sus Delta Force, Rangers y Navy Seals terminaron extasiados, admirando sus propias hazañas y comparándolas con las mejores series de acción de Netflix. En lo que espabila un mosquito, las fuerzas norteamericanas rindieron a los cubanos y a una centena de soldados venezolanos. ¿Y el Alto Mando Militar? ¿Y los 2.000 generales de papel? ¡Bien, gracias! Estaban todos escondidos buscando su oro a la orilla del río, tal cual como dice el Calipso, la música tradicional de los carnavales de El Callao.

Allí mismo, en pleno Arco Minero, seguro que estaba metido con su suruca, pico y pala Héctor Silva, presidente de la CVG, ministro de minas y auténtico dueño del estado Guayana Esequiba. De ese estado número 25 nadie conoce los límites exactos, nadie sabe dónde queda la capital ni dónde coño está la gobernación. Pero no importa: él despacha directamente desde la mina Chocó, que por deducción lógica debe ser la nueva capital selvática. Una gestión pública más eficiente que un transformador con fuga de aceite.

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📻 Cuña Radial: El Eslogan de la Gobernación de la Selva

(Sonido de fondo: Calipso de El Callao mezclado con el motor sordo de una planta eléctrica y agua goteando de un transformador)

¿Cansado de vivir en un estado con límites geográficos conocidos y aburridas capitales con asfalto? ¡Venga a la Guayana Esequiba! El único estado número 25 donde el gobernador atiende en shorts y botas pantaneras.

Despacho Oficial de la Mina Chocó: Aquí no hay burocracia, solo pico, pala y suruca. Con la firma de Héctor Silva, le garantizamos una gestión pública fluida... ¡más eficiente que un transformador con fuga de aceite! Guayana Esequiba: Donde el Esequibo es nuestro... pero el oro es de los gringos.

El milagro de la OFAC: El Tren de Miraflores estrena detergente

Para terminar de sazonar este chiste, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) aplicó ayer, 14 de octubre de 2026, su mejor truco de magia. Tras haber sancionado históricamente a más de 160 venezolanos bajo la Orden Ejecutiva 13692 —incluyendo a Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y los propios hermanos Rodríguez—, Washington decidió que ya era hora de perdonar a los muchachos obedientes.

Jorge Rodríguez Gómez fue eliminado oficialmente de la "Lista de Nacionales Especialmente Designados" (SDN List), dejando la cuenta en 254 personas y entidades bloqueadas. Al salir de la lista, se obró el milagro. Se activó el eslogan del momento: "El nuevo detergente OFAC: ¡su vajilla brillará más que un Sol!".

Y vaya si brilla. Sus bienes, cuentas bancarias, inversiones y propiedades bajo jurisdicción estadounidense quedaron inmediatamente desbloqueados. Él y su hermana Delcy (a quien ya habían limpiado en abril) ahora pueden disponer libremente de sus fortunas en el imperio. Y todos sabemos que ese dinero no se hizo doblando el lomo de sol a sol; fue el resultado de la gran corrupción, desfalco y fraude cometidos contra el erario público. ¿Y las fortunas escondidas en bancos de España, Suiza, Panamá o Dubái? La OFAC solo bloquea lo que puede tocar desde EE. UU. Si Europa o los paraísos fiscales no actúan con sanciones paralelas, esa platica está más segura que los secretos de la mina Chocó. Donald Trump sonríe, feliz de rodearse y estrechar la mano de la nueva mafia de Miraflores.

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🎭 Caricatura Escrita: Aplausos en la "Mesita de Negociación"

(La escena se desarrolla en un salón con aire acondicionado —gracias a una planta eléctrica exclusiva de 500 kVA—. En el centro, una mesa redonda cubierta de pasapalos importados y copas de champaña pagadas por el erario público).

De un lado de la mesa, Jorge Rodríguez sonríe radiante, oliendo a lavanda fresca recién salida de los lavaderos del Tesoro estadounidense. Del otro lado, los flamantes representantes de la "oposición de maletín" y los miembros de la mesita de negociación rompen en un aplauso ensordecedor que hace eco en las paredes.

—¡Brillante, magistral! —grita uno de los negociadores opositores mientras se limpia las manos grasientas de tequeño en la corbata—. ¡Qué genialidad de postulación para el nuevo TSJ, don Jorge! Esos jueces y fiscales corruptos que usted nos propone son exactamente el equilibrio institucional que el país necesitaba para seguir en el fango otros 500 años.

Otro de los "líderes" opositores, con los ojos llorosos de la emoción, levanta su copa para brindar por el Gran Acuerdo Petrolero de Delcy:

—¡Por la Mujer Maravilla! Qué alivio que les quitaron las sanciones a ustedes, muchachos. Ya nos tenía preocupados no poder ir juntos a vacacionar a Miami. ¡Que vivan los espejitos de vidrio y que Dios bendiga a Johnny Trump Bravo!

Mientras chocan las copas celebrando la entrega del coltan y el uranio, en la acera de enfrente pasa un jubilado arrastrando un tobo de agua de lluvia, calculando cómo estirar sus 0.15 dólares mensuales para que el programa "Cero Hambre" no lo mate antes de que llegue el año de la pera.

Reír para no llorar: 0.15 dólares y la verdadera sanción

Mientras los hermanos celebran su libertad económica y los gringos se frotan las manos con el botín de 500 años, la comedia se vuelve tragedia en la calle. En los calabozos del país todavía arrastran sus cadenas más de 400 presos políticos. Los centenares que salieron arrastran un régimen de presentación que los mantiene presos en su propio país. Mientras tanto, el circo judicial no descansa.

El salario mínimo y las pensiones de los abuelos se ubican en la astronómica y humillante cifra de 0.15 dólares al mes. Con quince centavos de dólar en el bolsillo, el régimen nos ofrece demagógicamente el programa "Cero Hambre". Una burla sangrienta para un país con más de un 60% de la población en pobreza extrema. El programa "Cero Hambre" va a llegar, sí, pero para el año de la pera, porque hoy el venezolano no puede consumir ni las kilocalorías básicas.

Entonces, la pregunta obligada para Bloomberg y para la administración Trump es: si ustedes denunciaron que se llevaron más de 150 millones de barriles de petróleo a las costas del Golfo de México, equivalentes a más de 13 mil millones de dólares... ¿Dónde está ese dinero? ¿Quién lo tiene?

El meollo de toda esta gran parodia internacional nos deja una sola conclusión de cara a los "místeres" norteamericanos: ¿Quién le elimina la sanción que la dictadura le tiene impuesta a los trabajadores y jubilados con salarios miserables? ¿Quién libera a los presos políticos? ¿Quién nos arregla el problema eléctrico o el hecho de que más del 80% de la población no tenga agua por tubería? Nadie nos elimina la peor sanción de todas: la inflación y la devaluación del bolívar. Al final, Trump Bravo tiene su petróleo a precio de espejo, los Rodríguez tienen sus cuentas limpias, la nueva mafia sonríe en Washington, y a nosotros nos queda la oscuridad de un transformador con fuga de aceite.




La Sopa del Súper-Bigote y la Profecía del Bolsillo Limpio

 La Sopa del Súper-Bigote y la Profecía del Bolsillo Limpio: Crónica del Último Simulacro

Por: Un Cronista del Absurdo




Para abordar el colapso de un régimen autoritario tras 27 años de control social y retóricas de grandeza, los analistas políticos suelen quebrarse la cabeza buscando teorías académicas. Sin embargo, los dramaturgos y críticos literarios sabemos que la única forma de retratar el deterioro interno sin morir de llanto es recurrir al absurdo, la alegoría y el humor negro. Mientras los regímenes totalitarios del siglo XX —como el hitleriano en su delirio de 1945— proyectaron su locura colectiva hacia una destrucción militar externa, el modelo local prefirió una vía más íntima y doméstica: destruir las instituciones, quebrar la moral y debilitar el espíritu de un pueblo desarmado mediante propaganda y control psicológico.

Pero todo simulacro tiene su fecha de caducidad. El siguiente relato es la crónica de lo que ocurre cuando la realidad toca la puerta de un búnker blindado y las consignas chocan de frente contra el bolsillo de la gente.

I. El Monólogo de la Acera: La Profecía del Bolsillo Limpio

En la penumbra de una avenida cualquiera, arropado hasta el cuello con una lona publicitaria descolorida donde todavía se distingue una mirada presidencial pixelada, se encuentra el Filósofo de la Esquina (el Indigente). No mide el tiempo en meses, sino en milagros. Observando un zapato viejo sin suela como si fuera una bola de cristal, suelta una carcajada seca ante el inicio de diciembre.

A estas alturas, los míticos aguinaldos son una devaluada leyenda urbana. La bonificación llega a la cuenta corriente y se evapora más rápido que el hielo en el asfalto de Maracaibo. Sacándose los bolsillos del pantalón hacia afuera, el Indigente demuestra que están más limpios que talón de lavandera. Es una limpieza quirúrgica: cobras un martes a las cinco de la tarde, y a las cinco y quince ya estás calculando cuántos granos de arroz te tocan por día para llegar a enero.

Hoy el suspenso es internacional. El estómago del ciudadano común depende de lo que hablen Delcy y Trump en sus reuniones secretas. El pragmatismo criollo bailando pegado con el copete de Washington para salvar el pellejo. Cada vez que estos jerarcas se tiran una punta por televisión, al pueblo lo dejan exactamente como chiva que pare tres: dos maman y uno ve. Al ciudadano le toca el papel de la pobre chivita que se queda mirando al techo, pasando saliva, mientras el discurso de la "patria" se desmorona.

II. El Búnker del "Barril Solidario": El Choque de la Retórica

Mientras tanto, en un cuartel deteriorado donde las alarmas suenan con un tono agudo y ridículo, se desarrolla el verdadero teatro burlesco. En la pared cuelgan tres retratos monumentales pero evidentemente falsos: Chávez, Maduro y un Bolívar digitalizado con cara de galán de telenovela. Un gran cartel reza: “¡Leales siempre, traidores nunca!”, aunque la palabra "siempre" está medio despegada y sostenida con cinta plástica.

Ahí, un alto funcionario del ala radical ensaya un discurso furibundo frente a un micrófono apagado, gritando a todo pulmón: “¡A los gringos ni una gota de petróleo, ni una sola gota...!”. Pero la ironía visual es implacable. Por detrás, un asistente apurado arrastra una manguera conectada directamente a un enorme barril que dice "EXPORT USA". El asistente le susurra al oído que el barco de Texas ya llegó y que pagará en efectivo. El funcionario, sin pestañear, cambia el tono radical por uno sumamente cortés: “Por supuesto, póngale doble sello de lealtad al camión”. La arenga antiimperialista es una prueba de pureza para la base, pero los dólares en efectivo son para la supervivencia de la facción.

De pronto, un sonido seco retumba en la calle: ¡PUM! Es solo el escape de una motocicleta vieja pistoneando, pero en el búnker el pánico es inmediato. “¡Son los gringos! ¡Sálvese quien pueda!”, grita alguien. La rigidez militar se deshace en un segundo. Los "leales siempre" se tropiezan entre sí, tiran las gorras rojas, rompen los carteles de #LosQueremosDeRegreso para usarlos como escudos y corren en círculos. Las camionetas blindadas arrancan a toda velocidad hacia la frontera, dejando un rastro de papeles oficiales y maletas olvidadas. El fanatismo del núcleo duro era un cascarón vacío sostenido por el beneficio, no por la convicción de los "hombres lobo" históricos.

III. La Cocina del Absurdo: La Dignidad en la Olla

Al otro lado de la pared, en el patio de una escuela que colinda con un hospital sin agua, la realidad se sazona a fuego lento. Alrededor de una olla comunal gigante sobre tres bloques se agrupa el verdadero coro de la resistencia.

Llega la Maestra Alquimista, resguardando una bolsita plástica como si fuera oro líquido: trae tres ajíes dulces y una ramita de cilantro para intentar que el duro frijol chino de las bolsas CLAP de Alex Saab no sepa a tierra. El Jubilado Historiador, sentado en un tobo de pintura vacío, saca una calculadora vieja y le advierte que no gaste el cilantro; según la tasa del Banco Central y el valor de un billete de 130 bolívares, esa ramita vale más que las reservas internacionales.

Se les une la Enfermera MacGyver, con una jeringa vacía en la oreja a modo de lápiz, pidiendo un poco de agua de la olla para limpiar el ala de trauma, pues acaba de llegar un paciente con "embolia de contradicción" tras leer un tuit oficial. El Indigente se acerca, usando una pancarta del PSUV como cobija porque la lona plástica al menos frena el frío de la madrugada. Cuando la Maestra se queja de que el frijol está tan duro que los muchachos lo usarán como munición si vienen los gringos, el Jubilado se ríe: “¡Que vengan, pero en barriles! Como decían en el cuartel: ¡ni una gota de petróleo... pero en barriles todos!”.

Cuando el alto mando huye despavorido por el falso tiroteo, un oficial asustado intenta meterse en la olla para esconderse. La Enfermera lo frena en el acto: “¡Epa, jefe! Bájese de ahí, que me va a contaminar el almuerzo con el sudor de la lealtad”. La Maestra menea el guiso con un palo de escoba y sonríe: “Mijo, esos aguinaldos de este año vinieron como promesa de político en campaña: sonaron bonito, se esfumaron en un segundo y nos dejaron con los bolsillos limpios. Pero dejen que esto hierva; ahora que no hay discursos en la televisión, el gas comunal por fin sale con fuerza”.

IV. El Desenlace: Todo Tiene su Final

Con el búnker vacío y los jerarcas volando hacia el norte, el pueblo se sienta en ronda a comer en envases de mantequilla reciclados. De pronto, la corneta vieja del cuartel, que antes aturdía con propaganda, sufre un cortocircuito en su sistema automatizado. En lugar de una marcha, empieza a sonar a todo volumen el clásico de la salsa de Héctor Lavoe: “Todo tiene su final... nada dura para siempre...”.

La Maestra y la Enfermera caminan hacia el frente. Toman una enorme tela blanca, de las que antes se usaban para pintar consignas de control, y la extienden ante los ojos del mundo. Escrita con el mismo tizón negro del fondo de la olla de frijoles, la frase final resplandece con una dignidad que ningún lema falso pudo quebrar:




💥 "ESTA LUCHA ES HASTA EL FINAL" 💥

El simulacro de 27 años se ha apagado. Los retratos caen, la música sube y el pueblo, dueño al fin de su propia mesa, demuestra que la verdadera moral no se destruye con decretos.

jlrlinares@gmail.com

 





miércoles, 14 de octubre de 2026

El Clásico de Mar-a-Lago: El Comandante Galáctico, el Rey del Universo y el "Dream Team" del Guiso

 El Clásico de Mar-a-Lago: El Comandante Galáctico, el Rey del Universo y el "Dream Team" del Guiso



¡Ay, mi pana del alma! Rompan los manuales de geopolítica intergaláctica. Las similitudes entre la egolatría de Hugo Chávez y la de Donald Trump acaban de fusionarse en el “Green” más exclusivo de Florida. Imagínate el cuadro: una tarde soleada en Mar-a-Lago, el viento caribeño soplando de lado, y estos dos titanes del ego —el Comandante Galáctico y el Rey de los Soles del Universo— caminando del brazo, vestidos de blanco, descubriendo que son almas gemelas separadas por el capitalismo.

Detrás de ellos, sudando la gota gorda y cargando las bolsas de palos de golf, vienen los caddies de lujo: un Nicolás Maduro que no halla cómo acomodar la bolsa sin tropezarse con sus propios bigotes, y al lado, un Marco Rubio con cara de pocos amigos, obligado por las circunstancias a pasarle el Putter al jefe mientras finge demencia.


¡Play Ball! El Único Equipo de Béisbol de Medio Oriente


—“¡Mire, Donald, mi hermano de otra galaxia!”— grita Chávez emocionado —“Para celebrar este acuerdo donde entregamos los 912.050 kilómetros cuadrados del territorio nacional por los próximos 500 años a cambio de pura tinta y papel, ¡armé un juego de béisbol con mis muchachos! ¡El Dream Team del desfalco!”.

Trump mira el diamante de béisbol improvisado en los jardines de Mar-a-Lago con sus binoculares de oro. En la loma de la zona de pitcheo está nada más y nada menos que Tareck El Aissami, quien no lanza pelotas de cuero, sino bolas compactadas hechas con fajos de billetes auténticos de 1000 dólares, que desaparecen en el aire antes de llegar al home.

El infield es una joya del nepotismo y las conexiones internacionales. El único equipo del planeta donde los oriundos de Medio Oriente juegan béisbol caribeño para cuidar los guisos: en la inicial captura las señas Alex Saab, vestido con uniforme de diseñador pero con bolsillos extra grandes; en el campocorto se desliza Jesse Chacón, apagando la luz del estadio cada vez que viene un batazo difícil para que nadie vea el error; y en la antesala, Mota Domínguez maneja la energía del dogout a punta de apagones estratégicos. El resto del lineup está copado por el clan familiar de los Chávez (todos exministros de algo) y los inefables sobrinos de Cilia Flores, cuidando que ningún extraño se acerque a la caja de bateo.

—“Beautiful, Hugo, de verdad, ¡Amazing!”— dice Trump acomodándose el copete —“Ese muchacho Alejandro Betancourt es un genio, un verdadero ‘Free Rider’. Se montó en la infraestructura de Total y Equinor sin poner un centavo. Y lo de la torre de Petrocedeño rota… ¡magnífico! Si viene con agua, cobramos el doble por el volumen. Mis inversionistas de Wall Street van a amar esos 65.000 millones de barriles de puro asfalto que nos certificaron tus amigos de Cuba. ¡Es un negocio fantástico!”.


Del Green al Kabaddi: El Trueque Geopolítico del Estrecho de Ormuz



De repente, Chávez, con el ego flotando más allá de la estratosfera y los ojos brillando de astucia llanera, se voltea hacia el Rey de los Soles del Universo y le lanza una propuesta galáctica:

—“¡Donald, compadre! Se me acaba de ocurrir una genialidad digna de mentes superiores como las nuestras. ¿Y si invitamos para acá a los Ayatolas de Irán? Sí, hombre, los traemos a Mar-a-Lago, nos tomamos unos whiskies, les enseñamos a jugar golf, los metemos a batear las rectas de billetes de Tareck y, a cambio, que ellos nos enseñen a jugar el Kabaddi (ese deporte de aguantar la respiración y tumbar al rival). ¿Qué te parece, Donald? Mira que con ese intercambio cultural tan amigable, con el ego que nos gastamos tú y yo, ¡esos tipos te terminan entregando el Estrecho de Ormuz firmado en una servilleta!”.

Trump se detiene, mira fijamente el infinito, calcula el valor inmobiliario del Estrecho de Ormuz, sonríe y le da una palmada en la espalda al Comandante Galáctico:

—“Hugo... eres un tipo tremendo. Nadie hace tratos como nosotros. Caddies, ¡traigan más champaña!”.

Y así, mientras Maduro y Rubio limpian las pelotas de golf en silencio y los "enchufados" del equipo de béisbol se siguen repartiendo el flujo de caja de los activos que no les costaron nada, Venezuela queda empeñada en un Green de Florida, flotando entre promesas de asfalto inservible y risas de ególatras. ¡Sabor, picante y salsa, mi pana!



martes, 13 de octubre de 2026

La obscenidad del pensamiento: Agujeros negros y gallineros verticales

 La obscenidad del pensamiento: Agujeros negros y gallineros verticales

Por Juan Linares





El intelecto humano sufre de una alarmante miopía geoespacial. En las academias del Norte Global y en los congresos de vanguardia científica, se destinan miles de millones de dólares a financiar debates abstractos sobre física cuántica, la composición de los agujeros negros o la alarmante advertencia de que al Sol «solo» le quedan unos 50 millones de años de existencia. Es una ciencia cómoda, limpia y segura. Discutir sobre el fin del sistema solar o el metaverso no incomoda a ningún banco, no cuestiona los presupuestos del G8 ni amenaza el libre comercio. Mientras tanto, con los pies hundidos en el barro de un planeta exhausto, los problemas del hambre y el ecocidio del Arco Minero son tratados como molestas notas al pie de página.

Esta desconexión entre la teoría de élite y las urgencias terrenales encuentra su versión más cínica y caricaturizada en el modelo político venezolano, que este mes de octubre de 2026 ha alcanzado su clímax de realismo mágico en los pasillos de Europa.

Roma no cree en conucos: El discurso de la FAO

Mientras las potencias se refugian en la abstracción cósmica, la delegación oficial venezolana acudió al Foro Mundial de la Alimentación de la FAO en Roma. En la plenaria de un evento cuyo lema es «Innovar hoy. Alimentar el mañana», se pretendió revivir la herencia teórica del llamado "Comandante Galáctico", cuyo gran aporte científico para la seguridad agroalimentaria de la nación se resumió en dos grandes quimeras de balcón:

• Los gallineros verticales: Una ocurrencia urbana que pretendía sustituir la producción agroindustrial de proteínas por jaulas de subsistencia familiar en los bloques de cemento.

• Los conucos escolares: El diseño actual de sembrar 20 plantas de yuca y 10 de plátano en los patios de escuelas públicas desmanteladas, pretendiendo que la improvisación micro-familiar sustituya el financiamiento agrario crónicamente ausente.

Ante jefes de Estado y delegaciones internacionales, el discurso oficial afirmó sin pestañear que Venezuela avanza en su soberanía mediante el "Plan Venezuela Alimenta". Intentar alimentar a una matrícula escolar entera a base de conucos sin fertilizantes ni presupuesto es el equivalente político a soplar un huracán. Es la mentira institucionalizada ante la ONU para ocultar que el salario de los trabajadores no cubre la canasta básica y que la distribución real depende de la beneficencia distópica del CLAP y los oscuros negocios de importación de Alex Saab.

La ilusión de TikTok: De la panacea de Walmart al protectorado comercial

El colapso de la soberanía alimentaria también se alimenta de ilusiones digitales. Tras los acontecimientos del pasado 3 de enero de 2026, cuando la intervención militar estadounidense capturó y trasladó a Nicolás Maduro a Nueva York, las redes sociales se inundaron de una ola de desinformación masiva. Los buscadores de likes en TikTok y otras plataformas viralizaron videos asegurando que el regreso de Donald Trump significaría el desembarco inmediato de megacadenas de supermercados como Walmart y el consecuente abaratamiento de la comida. El venezolano, desesperado por pensar en cómo alimentarse, llegó a creer en la llegada de una abundancia extranjera empaquetada. 

La cruda realidad es que Washington no trae anaqueles llenos de libre mercado benévolo; viene a cobrarse el coste de oportunidad. Bajo la mirada del secretario de Estado, Marco Rubio, el histórico acuerdo petrolero firmado con el gobierno interino de Delcy Rodríguez asegura el control estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas de crudo. El propio Trump ha sacado pecho en sus mítines afirmando que «el petróleo está fluyendo a borbotones» y que ya se han extraído miles de millones de dólares en recursos. Trump parece haber encontrado su propio "Cashea" geopolítico: se lleva el oro y el petróleo de inmediato, pero le impone al país la obligación de gastar esos ingresos de forma exclusiva en comprar productos manufacturados y agrícolas estadounidenses, pagando en "cómodas cuotas" de ayuda condicionada que el pueblo jamás ve reflejadas en sus salarios ni en su felicidad cotidiana. 

La "Línea Cotidiana": El verdadero Ministerio de Alimentación

El contraste más lacerante de esta retórica internacional no está en las estadísticas del Norte ni del Sur, sino en las cajas registradoras. Mientras los políticos en Roma y Washington firman macroacuerdos energéticos millonarios, la realidad del venezolano común se sigue financiando en cuotas quincenales a través del sector privado.

Ante un poder adquisitivo pulverizado, la empresa privada ha tenido que salir al rescate mediante plataformas de crédito como Cashea y su recién expandida Línea Cotidiana. Hoy en día, el venezolano no come gracias a las políticas agrarias de la FAO ni a los convenios petroleros de la Casa Blanca; come porque tiene que pagar una inicial del 50% o 60% en el supermercado o la farmacia de la esquina para poder llevar arroz, harina o antibióticos, empeñando el ingreso de las siguientes semanas. Mientras el Estado legisla una nueva Ley de Economía Local para centralizar lo que queda de producción, el ciudadano de a pie sobrevive gracias a un modelo de "compre ahora y pague después" aplicado a la subsistencia biológica. 

Dos formas de evadir la tierra

El mundo actual se debate entre dos formas de cobardía intelectual:

1. La del Norte Global, que prefiere mirar a las estrellas, calcular la densidad de un agujero negro o preocuparse por la jubilación del Sol para no asumir el coste de oportunidad de sus billonarios presupuestos militares y sus intervenciones energéticas de extracción. 

2. La del régimen venezolano, que maquilla sus cifras ante la FAO, presenta el colapso de plantas termoeléctricas como Tacoa como una fatalidad sísmica y pretende resolver el desabastecimiento crónico con recetas de agricultura de supervivencia, mientras entrega los recursos del sur de forma preferencial.

El hambre no es una fatalidad astronómica ni un problema de falta de calorías en el planeta; es una decisión política. Seguir discutiendo sobre la extinción solar en millones de años mientras la población tiene que pedir un crédito privado para cenar hoy bajo la sombra de un protectorado petrolero, no es ciencia: es una profunda obscenidad.






lunes, 12 de octubre de 2026

DE LA INGENIERÍA DE VANGUARDIA AL TRUEQUE DE ASFALTO: ANATOMÍA CIENTÍFICA DEL COLAPSO DE PDVSA

 

DE LA INGENIERÍA DE VANGUARDIA AL TRUEQUE DE ASFALTO: ANATOMÍA CIENTÍFICA DEL COLAPSO DE PDVSA

Juan Linares




INTRODUCCIÓN


Venezuela posee, sobre el papel, las mayores reservas de hidrocarburos del planeta. Sin embargo, la propaganda oficial tropieza diariamente con una realidad físico-química irrefutable: el petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco no es el crudo ligero y comercial que el mundo puede refinar fácilmente. Es un bitumen extrapesado, una sustancia con una densidad de entre 8° y 10° API que a temperatura ambiente tiene la consistencia y la viscosidad del asfalto para pavimentar calles. No fluye solo; se atasca en los pozos y revienta las tuberías por presión.

Para poder extraerlo y comercializarlo, el régimen actual ha sometido al país a una doble humillación: una dependencia geopolítica absoluta de agentes externos para conseguir diluentes, mientras destruye y quema en la atmósfera la riqueza gasífera nacional que podría solucionar el problema de raíz.

CAPÍTULO 1: La Humillación del Diluente y la Autodestrucción del Gas en Oriente

En la actualidad, la producción de la Faja del Orinoco no se mide por la capacidad de sus taladros, sino por el volumen de los barcos cargados de solventes que logran atracar en los puertos orientales. Al haber destruido la capacidad de procesamiento nacional, la industria sobrevive gracias a un esquema de dependencia extrema:

• La nafta estadounidense: Irónicamente, bajo el amparo de licencias específicas emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU., transnacionales como Chevron deben importar miles de barriles diarios de nafta ligera desde el Golfo de México hacia las empresas mixtas en Venezuela. Sin este aditivo norteamericano, el petróleo extrapesado simplemente no se movería de las estaciones de recolección.

• El puente con Irán: Para los campos controlados exclusivamente por PDVSA, el régimen estructuró un sistema de trueque con Teherán. Tanqueros de la "flota fantasma" viajan miles de millas náuticas desde el Golfo Pérsico para descargar condensados de gas natural de más de 60° API. Venezuela paga este insumo entregando hasta dos barriles de su propio crudo por cada barril de diluente importado, un negocio financieramente ruinoso pero que alimenta las redes de intermediación opacas.

Esta dependencia es una anomalía histórica. Venezuela pasó de ser un exportador de tecnología y refinación a un mendigo energético que depende de las decisiones políticas de Washington y de la logística clandestina de Teherán para poder vender un solo barril de petróleo mezclado (el crudo Merey 16).

El Crimen en el Complejo de José: La Muerte de los Mejoradores

Este desastre no es un accidente de la naturaleza; es el resultado directo de la sustitución de la meritocracia técnica por el control militar. Durante la década de los 90, la ingeniería venezolana diseñó la solución definitiva para la Faja: el Complejo Industrial de Jose, en el estado Anzoátegui.

Jose no fue concebido como una estación de mezcla de "batidos" petroleros. Allí se construyeron los cuatro Mejoradores de Crudo (Petropiar, Petromonagas, Petrocedeño y Petro San Félix). Estas plantas eran refinerías de conversión profunda de altísima tecnología. Su función científica era procesar el asfalto de 8° API, someterlo a procesos térmicos de craqueo y coquificación, inyectarle hidrógeno y removerle el azufre y los metales pesados.

El resultado de este proceso de ingeniería avanzada era el crudo sintético (de hasta 32° API). Un petróleo comercialmente impecable, altamente cotizado en los mercados internacionales, que fluía libremente por los oleoductos y, lo más importante, que no requería un solo barril de diluente importado para su transporte o venta.

Hoy, la desidia y la falta de inversión destruyeron estas plantas de hidrógeno y las unidades de coque. Los militares a cargo degradaron los mejoradores a simples estaciones de mezcla (blending). La ingeniería fue borrada del mapa: ahora el complejo de José se limita a recibir el bitumen de la Faja, batirlo con la nafta importada de EE. UU. o el condensado ácido de Irán, y despacharlo rápidamente antes de que la corrosión destruya las tuberías.

CAPÍTULO 2: La Contabilidad del Fraude: El Negocio de Licuar Dinero y Vender Barriles “Fantasmas”


Para sostener la narrativa de la “recuperación económica” que el Ejecutivo pregona en Fedecámaras, se recurre a una trampa contable que disfraza las pérdidas de la industria. Cuando anuncian con bombos y platillos que la producción nacional ronda los 900.000 barriles diarios, están cometiendo un fraude estadístico frente al país.

En la industria petrolera seria, la producción se mide por el crudo neto que se extrae del subsuelo. En la PDVSA actual, las cifras oficiales están infladas mediante el volumen de diluente importado.

[ 75.000 Barriles de Nafta de EE.UU. ] 

                          +

[ 80.000 Barriles de Condensado Irán ] = SE SUMAN COMO “PRODUCCIÓN NACIONAL”

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[ El Asfalto Neto extraído de la Faja ]


Cuando un analista audita los números, descubre que hasta un 15% o 20% del volumen total que Venezuela exporta como crudo Merey 16 es, en realidad, el mismo diluente extranjero que entró semanas antes por los puertos de Anzoátegui. El régimen le miente al país sumando el solvente comprado afuera como si fuera petróleo extraído por el esfuerzo de los trabajadores venezolanos.

Destrucción de Valor: El Negocio Invertido de PDVSA

Llevar el crudo de la Faja hasta la especificación de Merey 16 para enviarlo a las refinerías del Golfo de México en Estados Unidos o a los mercados de Asia es hoy un negocio económicamente ruinoso debido a la pérdida del valor en cadena:

Proceso Ideal (Años 90)

Modelo de Degradación Actual

Materia Prima: Bitumen de 8° API (Faja). Materia Prima: Bitumen de 8° API (Faja).

Insumo: Hidrógeno nacional y refinación propia.

Insumo: Nafta importada de EE.UU. / Condensado de Irán.

Procesamiento: Mejoradores en José limpian el crudo.

Procesamiento: Mezcla rudimentaria en tanques (Blending).

Producto Final: Crudo Sintético de 32° API.

Producto Final: Mezcla inestable de 16° API.

Precio: Valor internacional Premium (Sin descuento).

Precio: Castigado con fuertes descuentos por sanciones y baja calidad.


El costo de fletar barcos desde el Medio Oriente, pagar las comisiones del mercado negro para evadir sanciones y costear la nafta estadounidense drena el flujo de caja real del Estado. Al final, de un barril de Merey 16 vendido en los mercados internacionales, la ganancia neta en dólares que ingresa al Banco Central de Venezuela es mínima.

CAPÍTULO 3: El Ecocidio de la Incompetencia y la "Ecuación del Barril Seco"

La destrucción de los mejoradores del Complejo de José y el abandono gasífero de Monagas no solo constituyen un desfalco financiero; representan un crimen ambiental (ecocidio) de magnitudes continentales. El impacto se divide en dos alarmantes realidades:

• El sumidero de humo en el Oriente: Mientras las regiones sufren apagones de seis horas por falta de gas para las plantas termoeléctricas, PDVSA quema más de 1.000 millones de pies cúbicos de gas al día. Esta quema masiva satura la atmósfera oriental con toneladas de dióxido de carbono, metano y óxidos de azufre, destruyendo la calidad del aire y la salud respiratoria de comunidades enteras en Monagas y Anzoátegui.

• La "Dieta de Azufre" de Irán: El condensado de más de 60° API importado de Irán para "aflojar" el bitumen de la Faja contiene concentraciones letales de azufre y compuestos altamente corrosivos (mercaptanos). Al no estar operativos los sistemas de desulfuración de los mejoradores, este solvente ácido devora internamente las paredes de los oleoductos y los tanques de almacenamiento. El resultado es una epidemia de derrames petroleros silenciosos que contaminan acuíferos, tierras agrícolas y ecosistemas costeros, dejando una infraestructura corroída e inservible.

La Ecuación Financiera del Desastre (A precios bajos)

¿Qué ocurre si el mercado petrolero internacional se debilita? El modelo del régimen es sumamente vulnerable. Si el barril de petróleo cayera debido a dinámicas globales, los costos fijos de producción bajo la opacidad actual pulverizan la ganancia nacional:

Precio de Venta del Barril Merey 16 (Internacional) - [ Costo de Extracción del Bitumen en la Faja ] - [ Costo de Flete y Compra de Nafta EE.UU. o Trueque con Irán ] - [ Descuento Obligatorio por Sanciones y Baja Calidad (Azufre) ] --------------------------------------------------------------- = GANANCIA NETO REAL PARA VENEZUELA: Prácticamente Cero


Cuando el crudo baja, el negocio de mezclar "asfalto" con solventes importados opera a pérdida o con márgenes tan ínfimos que no queda un solo dólar para el bienestar del país.

CONCLUSIONES: La Anatomía del Colapso y la Falsa Promesa del PIB

El análisis macroeconómico de la realidad venezolana arroja un diagnóstico demoledor que choca frontalmente con la narrativa oficial presentada en la Asamblea de Fedecámaras:

• La ilusión del PIB frente a 30 millones de habitantes: Hablar de un crecimiento del PIB del 7% basándose únicamente en el volumen de crudo mezclado es una burla estadística. Para una población estimada en 30 millones de habitantes, un repunte matemático en el foso de la economía no se traduce en poder adquisitivo. El PIB crece porque se inyecta diluente importado a la contabilidad, pero la economía real de los hogares sigue congelada.

• El foso de las Empresas Básicas: El ejemplo de SIDOR se extiende a todo el cordón industrial de Guayana (Venalum, Alcasa, Bauxilum). Operando a duras penas al 10% de su capacidad instalada, el sector metalúrgico y minero nacional está destruido. No hay producción real de acero, aluminio ni cemento para reconstruir el país.

• La amenaza de la Paz en el Medio Oriente: Paradójicamente, la inestabilidad global sostiene temporalmente los precios del crudo. Si se consolida un escenario de paz y estabilidad en el Medio Oriente, la oferta mundial se regularizará y el precio del petróleo bajará de golpe. En ese momento, la PDVSA ineficiente y dependiente de diluentes de Irán colapsará financieramente al no poder competir con productores de bajo costo. El hambre del venezolano empeorará si la única fuente de divisas se desinfla.

• La inviabilidad del sector comercial y tributario: Un país no puede vivir exclusivamente de bodegones, tiendas comerciales e industrias manufactureras de reempaque. El aparato productivo interno está asfixiado. Además, el agresivo sistema de recaudación de tributos locales y nacionales no se traduce en mejores hospitales o servicios eléctricos; los impuestos se los devora una burocracia ineficiente y la rampante corrupción institucionalizada que prefiere el negocio de la importación antes que la inversión productiva.

El veredicto final: Mientras el diseño de la política económica esté en manos de una administración que prioriza el enriquecimiento de las cúpulas militares y sus aliados a través de las importaciones, los salarios de los trabajadores venezolanos seguirán en niveles de miseria. La promesa oficial de "esperar al 2027" para indexar los ingresos al PIB no es una estrategia económica; es una confesión de incapacidad y una maniobra de dilación política para prolongar el sufrimiento ciudadano mientras la élite continúa usufructuando el negocio de licuar el patrimonio nacional.

PROPUESTAS: Tres Reformas Técnicas Urgentes para un Nuevo Gobierno

Para rescatar la industria soberana y acabar con el negocio criminal de las importaciones, un nuevo gobierno de transición técnica debe aplicar tres medidas de ingeniería urgentes:

1 Detener el venteo en Monagas mediante la Rehabilitación de Plantas Compresoras.

• Acción: Declarar en emergencia las estaciones de flujo y los sistemas de compresión en el Norte de Monagas (Furrial, Jusepín, Santa Bárbara).

• Objetivo: Capturar los más de 1.000 millones de pies cúbicos de gas que hoy se queman, deshidratarlos y enviarlos a las plantas criogénicas. De allí se extraerán los Líquidos del Gas Natural (LGN) nacionales para fabricar nuestros propios diluentes de 60° API, rompiendo la dependencia con Irán y EE. UU. en los primeros 18 meses.

2. Auditoría Internacional y Reconstrucción de los Mejoradores de José

• Acción: Convocar un consorcio de ingeniería internacional independiente para auditar los daños estructurales en los cuatro mejoradores (Petropiar, Petromonagas, Petrosedeño y Petro San Félix).

• Objetivo: Conseguir el financiamiento multilateral necesario para reparar las plantas de hidrógeno, las unidades de hidrotratamiento y los sistemas de coquificación. La meta es volver a producir Crudo Sintético de 32° API, eliminando para siempre el costoso y corrosivo proceso de mezcla rudimentaria (blending).

3. Descentralización de PDVSA Gas y Alianzas Público-Privadas para Energía Termoeléctrica

• Acción: Separar el negocio del gas de la burocracia de PDVSA Petróleo, creando una entidad técnica autónoma.

• Objetivo: Conectar directamente el gas recuperado de Monagas con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a través de gasoductos hacia las plantas termoeléctricas regionales. Esto pondrá fin a los apagones de seis horas en el interior del país y reactivará la energía que necesitan las industrias manufactureras y las Empresas Básicas de Guayana.

jlrlinares@gmail.com
















sábado, 10 de octubre de 2026

El Espejismo de los 65.000 Millones de Barriles: El Veto Financiero de Wall Street al “Fraude del Asfalto”

 El Espejismo de los 65.000 Millones de Barriles: El Veto Financiero de Wall Street al “Fraude del Asfalto”

Por: Juan Linares 





El rimbombante megaacuerdo petrolero anunciado entre la administración de Donald Trump y la empresa NABEP se ha vendido en Washington como el triunfo definitivo de su política exterior. No obstante, al desnudar los datos bajo la rigurosidad de la ingeniería de yacimientos, el pacto emerge como una preocupante reedición de la manipulación estadística que implementaron Hugo Chávez y Rafael Ramírez hace quince años. La historia se repite: la egolatría política aplasta los criterios técnicos internacionales con la complicidad de operadores que han descubierto cómo enriquecerse sin arriesgar capital propio.

 | La Ficción del Megaacuerdo |  

 | 65.000 millones de barriles de reserva para apalancar financiamiento global

La Realidad del Mercado

 Activo tóxico no certificable bajo estándares financieros internacionales. 

La ficción del Megaacuerdo 

Modelo “Free Rider” como operador seguro ante el mercado de valores internacional 

La Realidad del Mercado 

  Alerta de "Fraude Material" y desplome inmediato de la confianza crediticia.

La Ficción de la Certificación y el Pánico en Wall Street

Para levantar capital en los mercados financieros de Nueva York o Europa, la ley exige de forma obligatoria una certificación de reservas bajo el estándar internacional PRMS (Petroleum Resources Management System), emitida por firmas de prestigio mundial como Ryder Scott o DeGolyer and MacNaughton.

El acuerdo de NABEP se ampara en los 65.000 millones de barriles que forman parte del inventario ficticio de 275.000 millones de barriles que Chávez y Ramírez se autocertificaron en el Ministerio de Petróleo tras el rechazo de las auditoras internacionales a someterse a sus chantajes políticos. En aquel entonces, el régimen tuvo que acudir a agencias estatales del tercer mundo (como la cubana Cupet o Portugal) para validar un portafolio inviable.

Si la información sobre la verdadera naturaleza geológica de los campos ofrecidos por Alejandro Betancourt se ventila formalmente en el mercado financiero internacional, la reacción de los grandes bancos de inversión no será de cautela, sino de rechazo absoluto y pánico crediticio. Ninguna mesa de dinero seria arriesgará líneas de crédito respaldadas por un recurso cuya extracción está técnicamente descartada.

Alerta Ambiental: El Fraude de los 17 Bloques

El fraude técnico se agudiza y adquiere dimensiones criminales al revisar los 17 campos ofrecidos por Betancourt. El paquete incluye los bloques Boyacá 5 y Boyacá 8, los cuales presentan dos problemas geológicos y legales insalvables que deben encender las alarmas de ecologistas y ambientalistas a nivel mundial:

1. Parque Nacional e Ilegalidad Absoluta: Estos bloques se encuentran ubicados dentro del parque ecológico protegido Aguaro-Guariquito, un santuario natural sumamente frágil. Desarrollar actividad petrolera allí violaría flagrantemente la legislación ambiental y desataría un conflicto ecológico de escala global.

2. Imposibilidad Geológica y Minería Cruda: En el subsuelo de esos bloques no hay crudo extra pesado comercial, sino betún y asfalto sólido. Ningún diluyente convencional puede movilizar ese recurso por tuberías; su extracción requeriría minería a cielo abierto (similar a las arenas bituminosas de Canadá), destruyendo por completo el suelo del parque nacional para raspar asfalto inservible.


3. Operadores "Free Rider" y el Colapso Operacional

El modelo de NABEP califica como el de un Free Rider (el que viaja gratis). La empresa jamás ha desembolsado capital propio para exploración ni ha asumido riesgos geológicos. Su estrategia consistió en usufructuar los 18.000 barriles diarios preexistentes en el Lago de Maracaibo y tomar control de los activos premium abandonados en 2019 por las transnacionales Total y Equinor. Esta sistemática elusión de los costos de operación y mantenimiento ya ha provocado la explosión de la torre de destilación en Petrocedeño, dejando múltiples heridos debido a la falta de inversión crítica para procesar el crudo.

Mientras en Washington se celebra el pacto para alimentar el ego presidencial, en los mercados financieros globales la propuesta camina hacia un colapso de confianza: un esquema clientelar insostenible que destruye el patrimonio natural y no resiste una auditoría internacional.




El noveno círculo del Palacio: Scrooge, el Grinch y el socialismo sin aguinaldos

 El noveno círculo del Palacio: Scrooge, el Grinch y el socialismo sin aguinaldos



Si Dante Alighieri renaciera en este octubre tropical de 2026, no perdería el tiempo describiendo los tormentos del azufre o el hielo del Infierno; le bastaría con sentarse junto a un pensionado del IVSS a sacar la cuenta de sus utilidades para entender lo que es el verdadero suplicio. En la Venezuela del "adelanto navideño", las festividades se han convertido en una tragicomedia donde los villanos de la literatura universal se quedan cortos ante la destreza de los Grinch autóctonos.

El noveno círculo del Palacio se estremece ante la memoria. Como dice el refrán popular, "recordar es vivir", y en la realidad actual, la máxima de que "todo tiempo pasado fue mejor" cobra fuerza de axioma. Hubo una época —la hoy demonizada "cuarta república"— en la que los trabajadores esperaban ansiosos el mes de noviembre. Al final del mes, las utilidades no eran un chiste de mal gusto; servían para remodelar la casa, pintarla, pagar la cuota inicial de un carro, comprar los estrenos de ropa y calzado para el 24 y 31 de diciembre, o viajar a visitar a la familia en otros estados. Todo era felicidad y prosperidad familiar. En aquellos diciembres, los hogares venezolanos no conocían a los monstruos rojos rojitos de los Grinch ni a su banda de malvados burócratas que terminaron por devorarse hasta el espíritu navideño.

En el centro del escenario actual, el libreto de la "felicidad social" se interpreta con bombos y platillos. Nicolás, en su rol estelar de "presidente obrero", decreta la llegada del Niño Jesús con meses de anticipación, mientras Delcy, con la rigidez contable digna del mismísimo Ebenezer Scrooge, custodia las arcas públicas asegurándose de que las migajas navideñas se repartan en cómodas y devaluadas cuotas de centavos de dólar. El juego de la corresponsabilidad en el Palacio es un sainete cínico: Nicolás suele delegar y culpar públicamente a Delcy de los retrasos en los pagos, asegurando que ella debe liberar los fondos, mientras ambos demuestran ser las dos caras de la misma moneda de perversidad, secundados por la prepotencia de operadores que actúan con total soberbia frente al sufrimiento popular. Entre el "vuelva mañana" local y las pantallas internacionales donde reaparece la soberbia de figuras como Johnny "Trump" Bravo, el trabajador venezolano asiste al espectáculo de cómo su esfuerzo anual se disuelve en el aire.

La comedia se vuelve negra al revisar el historial de los depósitos, donde se puede ver y palpar la maldad en su estado más puro. Recibir el equivalente a 0,15 + 0,15 + 0,15 = 0,45 dólares por concepto de tres meses de aguinaldos no es una remuneración, es un insulto matemático y un acto de prestidigitación digno de maleantes. Mientras los Scrooge de la burocracia desvalijan las prestaciones, el ciudadano común contempla cómo los ingresos de la producción petrolera se manejan en una absoluta opacidad a espaldas del pueblo, dejando incluso a los sobrevivientes desamparados y con las manos vacías frente a las festividades.

La geografía del privilegio es selectiva: para el 10% de la población compuesto por la alta jerarquía y los llamados “enchufados”, el banquete está servido. Para el 90% restante, las hallacas se han transformado en un objeto de mitología urbana y el pernil en una promesa electoral de vigencia anual. Los Gremlins de la burocracia han hecho desaparecer las prestaciones sociales y los contratos colectivos con una voracidad que envidiaría cualquier criatura del cine de terror. La comedia se vuelve negra al revisar el historial de los depósitos: recibir el equivalente a fracciones de centavos por tres meses de aguinaldo no es una remuneración, es un acto de prestidigitación. Mientras el discurso oficial se atrapa en la retórica de culpar a Washington, al Departamento del Tesoro y a la OFAC por congelar los fondos, el ciudadano común contempla cómo los ingresos de la producción petrolera se manejan en una absoluta opacidad, a espaldas del pueblo, dejando incluso a los sobrevivientes sin poder cobrar los dineros de sus deudas.

Pero el Infierno de Dante tiene límites y los círculos de la resignación se están rompiendo. La farsa de la miseria fraccionada ya no asusta a nadie y el miedo parece estar cambiando de acera. La rebelión contra este letargo ya cuenta con la incorporación plena de la furia y el reclamo de los estados andinos y la fuerza del Zulia, regiones que históricamente no se arrodillan y que hoy exigen un pago único, global y sin cuotas de 1.000 dólares. En este laberinto de la economía, la única transición que avanza a paso firme es la de la organización gremial, obligando a los comités de jubilados a mantenerse en alerta máxima para evitar que, una vez más, la banda de los Grinch rojos se robe la Navidad.

jlrlinares@gmail.com 




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