martes, 3 de noviembre de 2026

Alerta Nacional: La Clase Obrera y el Pueblo Venezolano Rechazan el Fraude de la “Ley de Consenso Laboral”

 Alerta Nacional: La Clase Obrera y el Pueblo Venezolano Rechazan el Fraude de la “Ley de Consenso Laboral”


Por: Movimiento Obrero Autónomo y de las Bases Trabajadoras



Hoy encendemos las alarmas ante los trabajadores, pensionados, jubilados, estudiantes, amas de casa y el pueblo en general: no podemos ni debemos aceptar las pretensiones de un régimen que carece de todo sostén legal y democrático, y que mediante un interinato irritó, ilegal y con el tiempo vencido, pretende consumar el mayor despojo histórico de los derechos laborales en Venezuela. La imposición encubierta de la mal llamada “Ley de Consenso Laboral y Social” (o Ley de Emergencia Laboral) representa una reforma regresiva diseñada para destruir las conquistas históricas de la clase obrera y desmantelar la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT).

La realidad de la calle no se puede ocultar con retórica oficial sobre un supuesto e inexistente “#ElRenacer Productivo”. Mientras el interinato y las cúpulas gobernantes anuncian éxitos económicos de “agua de colonia”, las familias venezolanas enfrentan otro fin de año sumidas en la pobreza y la miseria, sin energía eléctrica, sin agua corriente y con salarios pulverizados. La respuesta del régimen a la legítima protesta ha sido la violencia: la marcha pacífica que los trabajadores pretendían realizar hoy hacia las cercanías de Miraflores fue brutalmente impedida por las fuerzas represoras. Ante esto, el pueblo se pregunta: ¿Acaso la embajada de EE. UU. Está de acuerdo con esta represión y las detenciones arbitrarias? ¿Esto es lo que apoyan Donald Trump y Marco Rubio? ¿Qué nos quedemos tranquilos mientras eliminan nuestros derechos humanos y laborales? 

Los Cómplices del Despojo: Esquiroles y la Traición de las Cúpulas Sindicales y Patronales

Este fraude legislativo no se ejecuta en solitario; cuenta con la complicidad abierta de los enemigos históricos de la clase obrera venezolana. Las centrales cooptadas y arrodilladas ante el patrono y el poder político —como la oficialista Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST), la Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT), y las desgastadas cúpulas de la CTV y ASI— actúan hoy como verdaderos esquiroles. Lejos de defender las conquistas populares, estas organizaciones han conspirado sistemáticamente contra los beneficios de los trabajadores, sirviendo de alfombra jurídica para las pretensiones corporativas de Fedecámaras y Fedeindustria.

Jamás se ha visto a ninguna de estas centrales entreguistas, ni a las cámaras patronales, ni a los gobiernos de turno, impulsar un verdadero proyecto de ley integral de jubilaciones y pensiones que emule la seguridad social de los países escandinavos o nórdicos, donde el retiro laboral garantiza una vejez digna y un nivel de vida blindado por el Estado. Por el contrario, su único rol histórico ha sido firmar el desmantelamiento del salario real a cambio de cuotas de poder y prebendas, pasando por la taquilla de Miraflores para avalar la miseria del pueblo. Es repudiable ver a analistas políticos e influencers, amigos de Fedecámaras, lanzar declaraciones a favor del patrono esperando una cesta navideña o un pago político, actuando del lado del opresor cuando jurídicamente del lado del más débil está Dios.

Opacidad, Corrupción y el Mito de la Quiebra Patronal

¿Cuál es el empeño de reformar la LOTTT y la Constitución Nacional en un momento en que Venezuela atraviesa su peor crisis económica, social y política? Lo que se debe buscar con urgencia es que el régimen deje la opacidad y el secretismo, y que rinda cuentas por la corrupción, el fraude y el desfalco con el erario público. Al pueblo no se le olvida el saqueo masivo y el arrase que hicieron con las finanzas de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Todos los presidentes corporativos robaron los dineros del Estado, y varios directivos están directamente involucrados en el robo de miles de millones de dólares pertenecientes a los fondos de los jubilados petroleros.

La voracidad y el control absoluto del Estado sobre nuestras riquezas se personifica hoy en la Región Guayana bajo la figura de Héctor Silva, el auténtico "Zar del Oro". Este funcionario acumula de forma grosera innumerables cargos, desempeñándose simultáneamente como Ministro de Desarrollo Minero Ecológico e Industrias Básicas, presidente de la CVG y presidente de la Corporación Venezolana de Minería (CVM) tras la absorción exprés de Minerven. Al mejor estilo de las tiranías caribeñas del siglo pasado —como la del dictador Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana, retratada magistralmente en La Fiesta del Chivo, quien exigía ser llamado el "Benefactor" y pretendía que el pueblo repitiera que solo existía "Dios en el cielo y Trujillo en la tierra"—, aquí se pretende endiosar a burócratas todopoderosos mientras las industrias básicas caen a picos y las bases trabajadoras sufren persecución.

Pero el poder popular no se arrodilla ante los nuevos Trujillos bananeros: en Guayana, más de 90 mil trabajadores activos, jubilados y los mal llamados "no requeridos" sostienen una digna huelga de hambre y vigilia frente a la CVG, habiendo declarado a Héctor Silva como "persona no grata" debido a las arbitrariedades y la inmensa red de corrupción que asfixia el arco minero.

Históricamente, las convenciones colectivas pactadas con sectores públicos y privados se estructuraban mediante rigurosos análisis técnicos de economistas, ingenieros y administradores de ambas partes, estableciendo mínimos y topes viables. Ningún empresario firma un convenio colectivo para declarar a los meses que está en bancarrota por culpa de los trabajadores; las empresas quiebran por las destructivas políticas macroeconómicas y la corrupción.

Los trabajadores, pensionados y jubilados hemos sido burlados en los últimos años por Nicolás Maduro, quien se hacía pasar por sindicalero del Metro de Caracas por solo trabajar unos 15 días, y tras declararse sindicalista con el apoyo de Chávez, devino en un administrador nefasto. Nos impusieron instrumentos malévolos que nos despojaron de las prestaciones sociales, tabuladores y conquistas logradas tras años de lucha sindical, tales como el Memorando 2792 y el destructivo instructivo de la ONAPRE, todo bajo el visto bueno de Delcy Rodríguez en su desempeño institucional.

Análisis Jurídico y Constitucional: La Inconstitucionalidad de la Reforma

Desde una perspectiva estrictamente jurídica, avalada por expertos constitucionalistas y laboralistas como la doctora María Alejandra Díaz, la propuesta legislativa que se pretende aprobar adolece de vicios insubsanables y viola los principios fundamentales de la República:

1. Eliminación de la retroactividad de las prestaciones sociales: Se pretende modificar el método de cálculo eliminando la fórmula del Artículo 122 de la LOTTT, la cual obliga a calcular las prestaciones y la liquidación con base en el último salario integral devengado. Las prestaciones sociales no son una dádiva empresarial, sino un derecho reconocido en el Artículo 92 de la Constitución para recompensar la antigüedad y amparar al trabajador en caso de cesantía. Modificar este mecanismo vacía de contenido el patrimonio y los ahorros legítimos de toda una vida de servicio.

2. Violación al principio constitucional de progresividad: Los artículos 89 y 92 constitucionales obligan a examinar cualquier reforma bajo los principios de progresividad e irrenunciabilidad. Sostener que se puede crear una ley paralela o de "emergencia" para flexibilizar las condiciones de contratación y abaratar los costos de despido a favor de los patronos es flagrantemente inconstitucional. Cualquier reforma legal debe ser para ampliar beneficios, jamás para reducirlos o generar desmejoras. El salario no se rescata haciendo más barato al trabajador, sino haciendo que su trabajo valga lo suficiente para vivir con dignidad.

3. Institucionalización de la "bonificación" del salario: El borrador de ley intenta otorgar un carácter legal definitivo a los bonos sin incidencia salarial. Al mantener los salarios mínimos congelados o deprimidos, se perjudica directamente el cálculo de vacaciones, aguinaldos y, de manera criminal, los ingresos de los pensionados y jubilados, quienes quedan completamente excluidos de las bonificaciones activas y condenados a pensiones de miseria absoluta.


La Hipocresía Internacional y el Silencio de los de Afuera

La hipocresía internacional ha quedado hoy, 29 de octubre de 2026, completamente al desnudo. Mientras los líderes obreros de Guayana se descompensan en una huelga de hambre por sueldos dignos, el encargado de negocios de la oficina externa de EE. UU. (Venta), Mr. John Barrett, fue capturado recorriendo alegremente la Planta Chocó y las minas de oro Santa Bárbara y VBK de la mano con el ministro Héctor Silva. En un comunicado que causa náuseas a la clase obrera, Mr. Barrett celebró el "gran potencial operativo" del oro venezolano y declaró que las corporaciones norteamericanas están "listas para contribuir" bajo los planes de Washington.

¿Esta es la defensa de la democracia y los derechos humanos que predican Donald Trump y Marco Rubio? Mientras el Estado venezolano ejerce violencia contra los manifestantes, la diplomacia extranjera pacta con el Zar del oro el remate de nuestros recursos estratégicos. Confirman que guarda un silencio cómplice: no informan con la debida contundencia sobre las detenciones de trabajadores activos y jubilados petroleros, de la salud o la educación que ocurren en las calles de Caracas o en las industrias básicas de Guayana y Zulia. Su agenda geopolítica transita por caminos muy distintos al lomo del trabajador venezolano.

Posición de las Centrales Sindicales Autónomas y Exigencias

Las centrales sindicales autónomas e independientes de Venezuela —incluyendo la Confederación General de Trabajadores (CGT), la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), la Confederación de Sindicatos Autónomos de Venezuela (CODESA) y la Unión Nacional de Trabajadores (ÚNETE)— manifestamos un firme y absoluto rechazo a la propuesta de la "Ley de Consenso Laboral y Social". Calificamos esta maniobra legislativa como un "madrugonazo" que pretende transferir el costo de la crisis económica exclusivamente a las espaldas de la clase obrera.

Cualquier debate profundo sobre la legislación laboral debe postergarse hasta contar con un nuevo gobierno democrático, electo soberanamente por el pueblo, donde se garantice la autonomía y la plena libertad sindical. En sustitución de esta ley pro-patronal, exigimos de forma inmediata:

• Recuperación real del salario mínimo vital, tomando como referencia el costo de la canasta alimentaria según los parámetros de la ley vigente.

• Respeto irrestricto a las convenciones colectivas, reactivando la firma y cumplimiento de los contratos colectivos suspendidos tanto en el sector público como en las industrias básicas (CVG en Guayana y el sector petrolero en Zulia, actualmente en conflicto).

• Libertad sindical plena, el cese inmediato a la criminalización de la protesta y la liberación de todos los dirigentes sindicales y trabajadores arbitrariamente detenidos por defender sus derechos legítimos.

La riqueza de una nación no la produce solamente el capital: la producen quienes entregan diariamente su tiempo, conocimientos y esfuerzo. Los derechos laborales no son un obstáculo para el desarrollo; ¡son parte de su razón de ser! 

¡La Constitución se respeta! ¡Fuera los nuevos Trujillos y los esquiroles! ¡Unidad obrera contra el despojo!

 

 












¡Agua de colonia y peo!: El encendido LED en el país de la oscurana

¡Agua de colonia y peo!: El encendido LED en el país de la oscurana

Por: Corresponsal del Estado 25 Guayana Esequiba



 En la Venezuela del revés, el calendario litúrgico y el sentido común fueron de un plumazo derogados por decreto. Si no respetaron el Día de los Santos, menos iban a guardar respeto por el Día de los Difuntos. Aquí la orden superior es bailar e imponer el bochinche, aunque el barco se esté hundiendo de proa y la principal planta eléctrica del centro del país haya tirado la toalla definitiva.

Mientras el ciudadano de a pie se persigna en cada esquina rezando para que el próximo bajón de luz no le termine de chamuscar el último electrodoméstico sobreviviente, la "interina" del Palacio y su corte decidieron que el luto nacional y el colapso de los servicios se tapan con foquitos de colores. Montaron un show barato de encendido navideño adelantado desde el estado de La Guaira; una burla flagrante y descarada para una población que todavía arrastra el dolor de sus pérdidas humanas tras las recientes tragedias, con heridas abiertas que no se curan con discursos hipócritas ni parrandas de utilería. Lo único que faltó en ese dantesco escenario fue ver a Delcy Eloína echando un pie de guaguancó con Terán sobre el sufrimiento guaireño. Pero la salsa de ellos es rancia, no tiene swing, solo lleva el ritmo macabro de la indolencia.

El libreto venía con bombos, platillos y promesas de ingenieros. Nos vendieron la ilusión óptica de que la Unidad 6 de Planta Centro —ese coloso que en su diseño original prometía inyectar 600 MW al agonizante Sistema Eléctrico Nacional— por fin iba a resucitar de entre las cenizas. Pero la realidad es más terca que un racionamiento a mediodía. El diseño sigue siendo el mismo desastre de la gestión de Maduro, ahora heredado bajo el manto de la madrina ejecutiva. Y es que los asesores y técnicos venidos de Pekín ya se aprendieron completica la lección que antes aplicaban los gringos: "Si no hay liar, no hay lopa, y chino no trabaja bajo presión". Aquellos tiempos del camarada Mao Tse Tung, donde se marchaba y se doblaba el lomo por pura ideología, pasaron a los libros de historia; hoy, si no hay billete verde y contante sobre la mesa, la famosa Unidad 6 no pasa de ser un gigante de hierro oxidado y mudo.

Pero, ¿cómo van a saber de megavatios, fases o alta tensión unos personajes cuyo mayor mérito curricular y académico es ser "brothers" de la cofradía de los Rodríguez? En este tren ministerial la ignorancia es audaz y cotiza en alta bolsa. Hay tanto ministro, viceministro, director y "protector" dando órdenes cruzadas que, si los sientas en un pupitre a derecho, te confunden la Ley de las XII Tablas de la Antigua Roma con la Tabla Periódica de los elementos químicos de la secundaria, y terminan jurando ante una cámara que el Código de Hammurabi es una marca de ron caribeño de exportación o la última criptomoneda del sur. Para ellos, una "tabla" es simplemente lo que le meten en las costillas al pueblo con las tarifas impagables de unos servicios públicos que no sirven para un carajo.

La gran expectativa de la noche terminó siendo lo de siempre: pura pirotecnia barata para distraer el rugido del estómago. Nada de aguinaldos dignos indexados, nada de aumento salarial que devuelva el poder adquisitivo a los trabajadores. El show, como diría el viejo refrán popular de nuestros abuelos, fue "solo agua de colonia y peo". Luces LED chinas y recargables que se apagarán en lo que ruede el cronograma de racionamiento diario.

El colmo de este cinismo institucional se vivió este sábado en el hangar de la Gobernación de Bolívar, un espacio custodiado hasta los teques por comisiones del Sebin, como si los jubilados y trabajadores en huelga de hambre fueran una amenaza nuclear para el continente. Allí, el intocable Héctor Silva —el superministro que logró la hazaña de concentrar el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico, la presidencia de la CVG y de la CVM en una sola mano, superando en acumulación de cargos al mismísimo dictador Juan Vicente Gómez— se dignó por fin a sentarse con los manifestantes que llevan semanas bajo el sol exigiendo sus legítimos 1.200 dólares de utilidades por ley.

La respuesta del flamante Zar del oro fue una joya de la comedia negra y el descaro: alegó con tono compungido que él, con todo su ropaje de tres cargos, "no tiene autonomía" para tocar un centavo del metal precioso sin que se lo autoricen directamente desde los despachos de Caracas. ¡Qué buena broma, mi pana! O sea, que para centralizar el poder, perseguir y mandar sí es un gigante todopoderoso, pero para pagarle el derecho consagrado a los viejitos se convierte en un simple mandadero sin firma. Al lado tenía a la gobernadora Yulisbeth "La Tata" García, metiendo las narices en asuntos de las industrias básicas que ni por ley le competen, mientras que durante los 18 días que duró la vigilia, su gestión se dedicó a promover actos festivos y conciertos cerca del reclamo para tapar las quejas de los huelguistas con reguetón y bochinche oficial.

Como bien les reclamó en su cara el dirigente Hugo Medina, quien para ese sábado ya acumulaba una semana en estricta huelga de hambre: para el pueblo trabajador no hay plata porque el oro "está bloqueado" y se requiere permiso presidencial, pero para que Tareck El Aissami y su banda de los fondos de PDVSA se llevaran 23.000 millones de dólares en bolsas de basura, ahí sí había autonomía de sobra y los candados de Miraflores se abrían solos.

Dice el ministro Silva que él no puede disponer de los lingotes que brotan mensualmente de las alianzas mineras del sur, donde el Estado participa y extrae kilos y kilos sin rendirle cuentas claras a la población. ¡Por favor! ¿Será que a Héctor Silva se le olvidó cómo es que vuela ese oro de forma ilegal por los cielos guayaneses? A lo mejor padece de amnesia selectiva y ya no se acuerda de los célebres accidentes aéreos que salían de las pistas clandestinas de Guasipati con destino al aeropuerto de Maiquetía, cargados hasta los techos con el mineral brillante de contrabando, donde misteriosamente viajaban altos jerarcas, bolichicos de turno y hasta cotizadas modelos ucranianas. Para esos vuelos nocturnos y clandestinos nunca hace falta el papeleo, las leyes se flexibilizan en el aire y el oro fluye más rápido que el agua del Caroní. Pero cuando se trata de que un trabajador maltratado le compre un par de zapatos a sus hijos, la burocracia se pone rígida, severa y legalista.

Ahora, prepárense, porque el próximo acto de este circo sin pan será el melodrama anual del pernil y las hallacas criollas, que este año vendrán en versión “minimalista”: sin aceitunas, sin alcaparras y con el sazón amargo de la escasez. No se extrañen si, en su afán enfermizo de copiar lo que tanto critican del imperio, se inventen decretar el “Día de Gracia” o Thanksgiving a la venezolana para dar las gracias por el desastre. Pero en vez del tradicional pavo horneado de los gringos, nos obligarán a celebrarlo con una escuálida bolsa CLAP, donde la pieza de resistencia y el plato fuerte será una lata de mortadela rancia para compartir en familia.

El compromiso de la CVG quedó anotado para martes o miércoles, cuando supuestamente la cúpula bajará de las alturas una “propuesta”. Ya el país sabe perfectamente de qué pata cojean. Mientras ellos deciden cuántas migajas soltarle a los que sudaron la camiseta, el oro sigue saliendo del sur en aviones ejecutivos privados, las arcas de la cofradía de los Rodríguez, de Rodríguez Zapatero y de los inquilinos de Brooklyn siguen llenándose, y las luces de Navidad decretada siguen brillando con la mismísima electricidad que hoy le falta a los hogares de los venezolanos. ¡Que repique el cuero, mi pana, porque la verdad de la calle no la apaga ningún racionamiento eléctrico

 jlrlinares@gmail.com








sábado, 31 de octubre de 2026

LA ANATOMÍA DEL DILATE

 LA ANATOMÍA DEL DILATE


Crónicas del Algoritmo Tropical, el Asfalto de Guanoco y el Quiebre del Tablero Geopolítico



Introducción

El siglo XXI trajo consigo una mutación inesperada en los manuales de la alta política internacional: el ejercicio del poder se transformó en una partida de ajedrez cibernético donde la realidad material fue suplantada por el control de la retórica. En este escenario de realismo trágico, las fronteras ideológicas se disolvieron para dar paso a un pragmatismo absoluto basado en el flujo de caja permanente, licencias de emergencia y la administración calculada de las expectativas ciudadanas.

La presente crónica unifica los hechos de una trama de dimensiones colosales, donde los salones climatizados del norte y del sur intentaron meter la geografía de un país entero dentro del código fuente de un algoritmo. Esta es la historia del Imperio de la Servilleta, los laberintos semánticos de la negociación perpetua y la variable imprevista que terminó por romper el tablero.

Acto I: La Mesa Semántica y el Arte del Dilate

En el salón de conferencias de un hotel internacional, el aire acondicionado está fijado a 16 grados para congelar cualquier atisbo de prisa. Jorge "El Rey del Dilate" Rodríguez preside la sesión con la parsimonia de un terapeuta que cobra por hora, mientras la delegación opositora tradicional consulta nerviosa sus relojes. En el acta anterior quedó asentado que los problemas del país se resolverían "pronto".

—Jorge, exigimos una fecha. ¿Qué significa "pronto"? —pregunta el delegado opositor con visible ansiedad.

—Estimado colega —responde Jorge con extrema lentitud, acomodándose los lentes—. Desde la perspectiva geológica, un millón de años es "pronto". Si consideramos los 100 años de la Presidencia Centenaria que planeamos decretar, un lapso de cinco o seis años para revisar unas firmas es un parpadeo. Primero instalaremos una Subcomisión de Lexicografía de Emergencia para analizar si el adverbio se escribe con 'p' de patria o con 'p' de prórroga. Eso nos tomará catorce rondas de diálogo adicionales en alguna isla del Caribe. Alejandro Betancourt ya está tramitando en la OFAC una licencia semántica especial dentro de una caja de detergente para importar diccionarios sin aranceles. Todo fluye bajo el diseño del algoritmo. Tengan paz.

Acto II: La Cumbre del Asfalto en el Tribunal Supremo

La escena se traslada al Salón de Deliberaciones de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. Los magistrados ya no visten togas negras; ahora portan chaquetas safari impermeables para la inspección de obras. Sobre la gran mesa de caoba descansan terrones relucientes de asfalto natural de la mina de Guanoco y muestras de las 31 toneladas de oro británico recién desviadas.

Johnny Trump Bravo entra al salón luciendo una gorra que reza "Make Guanoco Great Again".

—¡Hermoso! ¡Un veredicto tremendo! —exclama Trump Bravo—. Los medios de noticias falsas decían que la administración electoral estadounidense está descentralizada según la Comisión de Asistencia Electoral (EAC). ¡Qué dolor de cabeza! Pero Jorge y yo tenemos la solución: el Algoritmo Tropical. Cincuenta réplicas perfectas de Elvis Amoroso fungiendo como rectores estatales, anunciando resultados irreversibles escritos a mano en una servilleta de KFC. Si la servilleta dice que ganamos, ¡ganamos y punto! ¡Tenemos el santo, la limosna y el flujo de caja de más de 13 mil millones de dólares garantizado entre la OFAC y Miraflores!

Jorge se le acerca con su tono de máxima persuasión:

—Johnny, has doblegado la descentralización de la EAC con la precisión de un bisturí. Ahora ejecuta el ajuste definitivo en el sur. Firma el decreto. El general Juan Vicente Gómez gobernó Venezuela por 27 años; Fidel Castro manejó Cuba por 49. Nosotros tenemos Smartmatic y el control del BCV rumbo a los 1.300 bolívares por dólar. Declara formalmente a mi hermana como Presidenta de Venezuela para establecer el récord absoluto de permanencia dinástica.

—¿Cuarenta y nueve años? ¡Eso es de novatos! —se ríe Trump Bravo—. ¡Hacemos las cosas a lo grande! Un acuerdo de cien años, igual que los 17 campos petroleros de Alejandro. Traigan otra servilleta para firmar.

Acto III: La Variable Incontrolable y la Piedra en el Zapato

La comodidad del lenguaje cuántico encuentra su límite físico en el Teatro Teresa Carreño. Jorge Rodríguez sube al podio portando la servilleta de KFC enmarcada en cristal antibalas para anunciar a la cadena nacional que los racionamientos eléctricos y la falta de agua han sido elevados a la categoría de "Patrimonio Histórico y Cultural de la Dinastía".

Sin embargo, las pantallas de control del algoritmo empiezan a sobrecalentarse. Las señales satelitales en vivo muestran avenidas humanas kilométricas que se mueven de forma orgánica. En el ala VIP, los antiguos representantes del interinato tradicional observan los monitores con pánico.

—Esto rompe el manual —se lamenta un ex-representante—. Llevamos años estructurando la burocracia del exilio. Si el pueblo decide respaldar de forma tan radical a María Corina Machado, nuestro rol de mediadores profesionales se disuelve.

—Exacto —admite Jorge, viendo cómo las pantallas se saturan—. María Corina Machado cuenta con un apoyo mayoritario y abrumador en todo el país, y esa fuerza no cabe en una servilleta de pollo Arturo ni se somete a los anuncios de ningún Elvis. El factor MCM no juega bajo las reglas del dilate. Busca el tablero completo.

Acto IV: La Declaración de Emergencia en Mar-a-Lago

De vuelta en Florida, las luces de neón parpadean debido a la inestabilidad técnica del tablero. Johnny Trump Bravo se aferra al podio con ambas manos, desacomodándose el copete frente a los micrófonos dorados.

—¡Atención a todos! ¡Esto es una Alerta Máxima! —grita Trump Bravo—. Una variable radical, la fuerza abrumadora de la calle en Venezuela, ha decidido ignorar el código fuente de Smartmatic. ¡Hoy vengo a cambio las reglas del trato unilateralmente! Queda anulada la Presidencia Centenaria de la hermana de Jorge. ¡Les ofrezco una Democracia Premium con un tipo de cambio preferencial de 4.30 bolívares por dólar en plataformas digitales! Pero desalojen las avenidas ya. Si Chuck Schumer y Hakeem Jeffries ven desde su refugio congelado en las Rocallosas que el pueblo real puede derrotar al control institucional, el juego se nos cae a todos. ¡Acepten el "Pronto Institucional"! ¡El algoritmo no puede procesar a un país que no se deja comprar con asfalto!

Las pantallas no responden a su oferta; el volumen de las calles sigue aumentando en la señal en vivo.

Acto V: El Gran Desbande y las Costas del Olvido (Epílogo)

El juego de video geopolítico llega a su pantalla de Game Over. En el hangar privado de Maiquetía, las turbinas de varios aviones ejecutivos rugen bajo la lluvia. Alejandro Betancourt y los últimos jerarcas del eterno interinato apresuran el paso arrastrando maletas de aluminio.

—¡Rápido! —grita Betancourt—. Se han realizado más de 30 vuelos ejecutivos encubiertos hacia Turquía, Dubái y Rusia transportando todo el oro físico remanente y los activos líquidos del BCV. Allá el capital en lingotes siempre es bienvenido sin preguntas semánticas sobre la democracia. ¡Vámonos antes de que la calle tome el aeropuerto!

Mientras tanto, en las costas del Golfo de México, el panorama es colosal. Cientos de tanqueros petroleros descomunales bloquean el horizonte marítimo, balanceándose pesadamente. Johnny Trump Bravo los observa con binoculares dorados desde la cubierta de su propiedad.

—Todo el petróleo venezolano que pudimos extraer se está acumulando en mis costas del Golfo —dice Trump Bravo—. Nos quedamos con el inventario, pero perdimos el algoritmo.

Jorge Rodríguez aparece a su lado con un boleto de avión de solo ida hacia Estambul:

—No te lamentes, Johnny. Dilatamos el tiempo lo suficiente como para mover los miles de millones antes de que el tablero estallara. Las máquinas se quedan apagadas y los cincuenta Elvis Amoroso tendrán que buscar trabajo en Las Vegas.

A miles de kilómetros, en la bóveda subterránea del Departamento del Tesoro en Nueva York, un funcionario federal sella el acta de recepción de las 31 toneladas de oro original de Inglaterra, anexando la cláusula final:

“Este activo permanecerá bajo custodia estricta. Las toneladas de oro de la República serán formalmente devueltas a Caracas única y exclusivamente cuando la democracia plena regrese a Venezuela y el tipo de cambio oficial retorne de forma estable a los 4.30 bolívares por dólar”.

En el sur, la señal de la televisión estatal se va a negro. Los cables de alta tensión dejan de parpadear y el agua empieza a correr de nuevo por los tubos, no por el diseño de un algoritmo o una enmienda de la OFAC, sino por las manos de un país que borró la retórica y recuperó su geografía.

jlrlinares@gmail.com







miércoles, 28 de octubre de 2026

Crónica de un reumatismo político: Los 370 kilómetros que desconfiguraron el cerebro del «Rodrigato»

 Crónica de un reumatismo político: Los 370 kilómetros que desconfiguraron el cerebro del «Rodrigato»



La caravana de María Corina Machado desató un brote masivo de pánico psicológico en el "Cilindrazo" y "El Mazo Digno", cuyo único refugio discursivo fue revivir espantos coloniales frente a una Venezuela cibernética.

El maratón de la fe contra el colapso neuronal

El pasado 25 de octubre, el velocímetro de la historia marcó 370 kilómetros de asfalto indomable. Desde Lara hasta los predios de Santa Mónica en Caracas, atravesando Yaracuy, Carabobo y Aragua, ocurrió un fenómeno digno de estudio clínico: al borde de cada carretera, el país real se volcó a recibir a la líder opositora en un orden tan absoluto que dejó sin argumentos a los laboratorios del odio.

Mientras la población bailaba en los 335 municipios —en carros, camiones, motos, bicicletas y hasta a caballo—, en los despachos del poder se activó una fase crítica de parálisis cerebral y bloqueo de la realidad. El que no tiene padrenuestro, inventa cualquier rezado, y ante la masiva demostración popular, la cúpula no hallaba si sufrir de esquizofrenia discursiva o de simple pánico intestinal.

CHAVISMO-MADURISMO: ESTADO DE SITUACIÓN (POST-CARAVANA) 

Síntoma Clínico: Envidia Aguda 

Diagnóstico Político: Ver desfiles sin escoltas pagados.

Síntoma Clínico: Delirio Narrativo: Diagnóstico Político: Responder a satélites con mitos del siglo XIX

Síntoma Clínico: Amnesia Selectiva. Diagnóstico Político: Olvidar el saqueo del Arco Minero.

Lecciones de neurología para el «Rodrigato» y "El Mazo"

Para entender el silencio sepulcral que guardaron los jerarcas hasta bien tarde la noche del lunes, se requiere una breve clase magistral sobre el cerebro humano y sus severas patologías cuando se le acaban los 27 años de usufructo:

• El lóbulo del secuestro de realidad: El "Cilindrazo" de los hermanos siniestros y el dueño de "El Mazo Digno" sufren de una parálisis neuronal severa. Su cerebro ya no procesa que la gente pueda sonreír sin que la arreen en un autobús oficial o le prometan un bono de miseria. Caimán no come caimán, pero entre ellos ya se miran de reojo buscando a quién echarle la culpa del vacío en las calles.

• El trauma del aplauso orgánico: Ver autopistas desbordadas bajo la lluvia y los apagones les reactivó el recuerdo traumático de sus propias "peregrinaciones por la paz". Aquellos tristes eventos donde los únicos asistentes eran los arbustos rodantes, los milicianos obligados y los guardaespaldas aburridos. Chivo que se devuelve se esnuca, y ellos ya van en retroceso obligatorio.

• El síndrome del "Saqueador Amnésico": Siguen exigiendo el oro de Inglaterra mientras se embolsan los lingotes del Arco Minero, demostrando un cortocircuito cognitivo masivo tras el monumental fraude electoral del 28 de julio de 2024.

Del libro de Juan Camejo al Pensum del Fraude

La respuesta del régimen ante la estricta advertencia de la administración de USA de "no actuar ni tocar a la líder" fue una joya de la comedia involuntaria. En lugar de geopolítica de vanguardia, sacaron del baúl las leyendas de espantos, asumiendo que la juventud venezolana del siglo XXI todavía le teme al silbón.

Pobre "Dios-Dado", que se quedó atrapado en las páginas del libro de Juan Camejo y las historias de Don . Los viejos tiranos del chavismo jamás asimilaron las lecturas. Siguen dictando cátedras universitarias sin autonomía sobre "El Árbol de las Tres Raíces" y las gestas de Maisanta, mientras la juventud lo único que ve en sus pantallas es un país destruido que sueña con desarrollo industrial, tecnológico y cibernético. Morrocoy no sube a palo ni que le pongan horqueta, y este régimen no sube al siglo XXI ni que lo empujen con inteligencia artificial.

La plaga digital: La cuarentena de los influencers tarifados

Mención especial merece el zoológico digital de tiktokers, instagramers y youtubers prepagados... Hoy sufren una crisis de ansiedad psicosomática: se dieron cuenta de que se van a quedar sin el chivo y sin el mecate.

El pueblo venezolano ya los tiene completamente reseñados, marginados y vacunados con el desprecio histórico. Podrán comprar millones de seguidores bots en Bangladesh, pero jamás podrán quitarse de encima la franela roja invisible ni borrar el lema de "Leales siempre, traidores nunca". Mientras ellos defienden el apagón en TikTok, sus jefes en Miraflores ya están cuadrando las cuentas en oro, euros y dólares en los paraísos fiscales donde encallarán sus yates. El revólver no es para matar la culebra sino para el que la pisa, y a estos creadores de contenido les tocará pagar la pisada histórica.

El destino de los jefes vs. el destino de los «lava perros»

La llegada de la líder acelera de forma irreversible la transición, la reconfiguración de el TSJ, el CNE y la declaración técnica de la vacante del poder. Los tiempos se acortan y el ecosistema del poder ya empieza a dividirse en dos destinos muy claros. Cuando el río suena, piedras trae, y el ruido ya es ensordecedor:

• Los capos de la cúpula: Con el pasaporte diplomático en la mano y las coordenadas de sus exilios dorados bien definidas.

• Los "lava perros" y represores de a pie: A los que mandaron a dar planazos y perseguir en los pueblos les tenemos malas noticias: sus jefes no los van a meter en la maleta del avión. Les espera la justicia ordinaria, el debido proceso penal y el frío rigor de una celda. Cachicamo trabaja para lapa, y ustedes trabajaron para la mansión ajena.

Como siempre hemos dicho en el barrio: A correr piojos que llegó el peine, porque donde ronca tigre, no hay burro con reumatismo que valga. Venezuela se prepara para volver a ser Tierra de Gracia, con salarios dignos y servicios modernos, les guste o no a los fantasmas neuróticos del pasado.

jlrlinares@gmail.com 





La metamorfosis de las rockolas: El nuevo manual de taxonomía política

 La metamorfosis de las rockolas: El nuevo manual de taxonomía política


De cómo la dirigencia opositora experimentó una transformación express para adoptar el tono, la retórica y el refinado desprecio por el ciudadano común que tanto criticaban del oficialismo.

El ser humano es capaz de adaptaciones asombrosas. La psicología social suele llamar a esto "disonancia cognitiva", pero en el ecosistema político venezolano lo conocemos llanamente como metamorfosis express. No deja de ser un espectáculo fascinante ver cómo el barro de las botas y la indignación popular desaparecen en tiempo récord en cuanto un dirigente opositor roza las alfombras rojas de Washington o los salones climatizados de Miraflores. El cambio de look y el sastre de diseñador son comprensibles —el ego exige estar a la altura textil de la puesta en escena—, pero lo que verdaderamente estremece es la adopción quirúrgica de la retórica, el tono y el profundo desprecio por el ciudadano común que caracteriza al régimen de los Brothers Rodríguez.

El microchip del pragmatismo musical y el coro alacrán

Es aquí donde emerge la gran metáfora de nuestro tiempo: la conversión de la dirigencia en una rockola ideológica. Ya no estamos ante un cuerpo deliberante de representantes populares, sino ante dispositivos electrónicos intercambiables. Al diputado de turno se le extrae el chip del mandato original y se le introduce un microdispositivo con el pensamiento del contrario. El resultado es acústicamente perfecto: por la ranura posterior, los Brothers introducen la ficha del pragmatismo y la máquina comienza a reproducir, de inmediato, la melodía oficial del poder.

Lo más divertido de esta sinfonía es la asombrosa coincidencia de coros. Da igual si el vocero es el alacrán mayor, Bernabé Gutiérrez, o si habla el mismísimo Jorge Rodríguez —autoproclamado de facto como "El Rey del Dilate"—, o si el comunicado proviene de la mesa de negociación de la AN 2015 (esa suerte de Guaidó versión 3.0). En la voz de su jefa actual, rebautizada por la sabiduría popular como "Demora" Figuera, el guion es idéntico: "las elecciones solo ocurrirán cuando haya un CNE legítimo y nosotros estemos facultados para decidirlo". Traducido al cristiano: las elecciones presidenciales se convocarán el día en que la rana eche pelo y el sapo baile tap. Las instrucciones del Palacio se cumplen en esa mesa con una puntualidad suiza.

Aplaudidores de fábrica vs. auténticos burócratas

Ante semejante nivel de mimetismo y sincronización musical, uno no puede evitar una reflexión económica y logística: ¿Para qué gastar tanto presupuesto en viáticos internacionales, hoteles de lujo y asesores refinados para la gestión de "Demora" Figuera, si al final el resultado discursivo va a ser idéntico al de la acera del frente? Si el objetivo del Rey del Dilate era poblar la mesa con autómatas, habría sido mucho más orgánico y barato nombrar directamente a los claques de fábrica. Operadores ruidosos como José Brito, Luis Ratti, Carvajalino, Roi López, Indira Urbaneja o Jorge Arreaza habrían hecho exactamente el mismo trabajo de coro, con la enorme ventaja de que ya vienen programados de origen y no requieren el costo de simular una dignidad que la rockola electrónica desecha al primer cambio de frecuencia.

Pero la cumbre de esta metamorfosis ha alcanzado la cúspide de la burocracia del absurdo con la creación del Departamento de Taxonomía Penal. En un despliegue de soberbia que parece extraído de las páginas más oscuras de George Orwell, este sector de la oposición se ha tomado la atribución de redactar un manual para clasificar quién es un "Preso Político" legítimo y quién no. Desde la comodidad de un café madrileño o un despacho blindado, se dictamina el valor de la libertad ajena con la frialdad de un burócrata de aduanas.

Nuevos delitos y un pueblo "como plancha 'e chino"

Bajo esta nueva escala de méritos penitenciarios, si un ciudadano de a pie, un activista comunitario o un testigo electoral termina en los calabozos por el simple atrevimiento de cuidar los votos de las primarias o militar en las organizaciones que respaldan a María Corina Machado, la rockola parpadea en rojo y arroja un veredicto implacable: Categoría inválida. Delincuente común o imprudente electoral. Para la Mesa, la inmensa mayoría de los perseguidos actuales no califica para el estatus VIP del cautiverio. Pareciera que están listos para inventar nuevos delitos en el código penal de la sumisión: "Conspiración por conteo manual de actas" o "Terrorismo por portación agravada de esperanza".

Mientras las rockolas giran y los negociadores brindan con sus caros trajes, en la calle la realidad es otra. El pueblo llano no es tonto; está como plancha de chino: caliente y acumulando presión. La gente ya conoce el truco de la música prestada. Si esta comedia de enredos tuviera una banda sonora real, no sería la melodía sumisa de la rockola, sino la clásica salsa brava de rebeldía popular. Una letra como la de "Plantación Adentro" de Rubén Blades y Willie Colón, que le recuerda a los capataces de turno que el sufrimiento de los de abajo no se borra con discursos solemnes, o el grito de "Pueblo Latino" de Héctor Lavoe, exigiendo la unión y el cumplimiento de un destino que los burócratas de la Mesa pretenden seguir dilatando.

Al final, la sátira se queda corta. Como en la escena final de Rebelión en la granja, el ciudadano venezolano mira hoy a través de la ventana del salón de negociaciones. Pasa la mirada de Jorge Rodríguez a Bernabé, de Bernabé a Dinorah Figuera, y de vuelta al opresor original; pero a estas alturas del concierto, ya es absolutamente imposible distinguir quién es quién.

jlrlinares@gmail.com 





Dinorah Figuera 3.0: El nuevo chip de la “Guaidó IA” y el Rey del Dilate

 Dinorah Figuera 3.0: El nuevo chip de la “Guaidó IA” y el Rey del Dilate


Mientras el “Rey del Dilate” clona al interinato con el chip de la “Guaidó IA”, los enmantillados de NABEP nos dejan a oscuras para alimentar sus pozos petroleros. Para las cúpulas perfumadas aplica el refrán margariteño: «A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga», mientras al pueblo trabajador le meten 8 horas de apagón tras la farsa del reciclaje comunal.

La política venezolana entró en una fase de putrefacción tan avanzada que los olores de la tramoya ya traspasan las pantallas de los teléfonos en este octubre de 2026. Lo que vivimos hoy no es una simple crisis de liderazgo; es la descomposición interna de un ecosistema donde las cúpulas del interinato clonado y el funcionariado del PSUV se alimentan del mismo plato. Mientras la clase trabajadora, los pensionados y los jubilados sumamos casi cinco años bajo el peso de un paquetazo económico y laboral impuesto por el régimen chavista, el silencio en los medios es ensordecedor. Ningún político de la supuesta oposición que hace vida en la Asamblea Nacional, ni los influencers de pasarela, se atreven a levantar la voz para exigir un aumento real de sueldos y pensiones. ¡Claro! El miedo a perder los privilegios y la jugosa mesada los mantiene mudos. Perro que come manteca, mete la lengua en tapara, y estos no van a arriesgar su pedazo de presupuesto por defender al pueblo. ¡Dios nos cuide de que algún urgido del poder nos alabe, nos invite a sus amplias oficinas y nos dicte la pauta de la obediencia debida!

Cirugía estética, el guiso de NABEP y la picardía margariteña

En las famosas "mesitas" de negociación, el panorama es un desfile de vanidades. Los políticos van, estrenan vestuarios costosos y se hacen sus buenos retoques estéticos para salir bien en la foto. Mientras tanto, el psiquiatra Jorge Rodríguez, el "Rey del Dilate", actúa como el cirujano jefe que les moldea el lenguaje, los gestos y la sumisión. En esa mesa no entra la dirigencia obrera de verdad, gente como Patines o Salazar, porque seguro les recordarían que los trabajadores también queremos un sueldo digno, y no esas fantasías de 10 mil dólares que —según los chorrillos del Departamento del Tesoro en EE. UU.— le pagan a los operadores políticos a través de NABEP, la empresa del bolichico Alejandro Betancourt.

Pero el cinismo en esa mesa va más allá. Sería bueno que en esos diálogos perfumados nos explicaran cómo es que, después de dejarnos sin luz y estafarnos con la supuesta "generación distribuida" de Derwick, ahora nos aplican la misma dosis con NABEP. Nos quitan la poca electricidad que genera el Guri para el pueblo con el único fin de alimentar los 17 campos petroleros que manejan los enmantillados del negocio energético. Para ellos aplica perfectamente ese refrán de las tierras margariteñas: «A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga». Nacieron con la estrella del guiso en la frente; mientras el ciudadano de a pie se funde en un apagón, ellos bendicen sus ganancias en dólares.

De la Radiodifusora Venezuela al circo de la "Guaidó IA"

Ahí es donde brilla el nuevo empaque de Dinorah Figuera. Cuando la señora toma el micrófono, parece un animador de la bazofia televisiva de Con el Mazo Dando. Con un tono sumiso hacia el régimen pero retador hacia la verdadera oposición de María Corina Machado —quien ostenta más del 85% de aceptación electoral—, Dinorah suelta el disparate de que las redes sociales no le llegan al pueblo venezolano. ¡Por favor, exdiputada del 2015, qué lejos estás de la realidad! Hablas más enredado que el mismísimo "Juan Guaido". En la Venezuela de hoy, hasta los niños de cuatro años consumen TikTok y Threads. Usted se quedó atrapada en la época en que de niña escuchaba la Radiodifusora Venezuela y las telenovelas de Arquímedes Rivero por Radio Rumbos. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda: la política no es un patio de bolas criollas ni un espacio para hablar con el libreto que le dicta el psiquiatra, por más que estén tutelados por la nueva administración norteamericana.

Amnesia colectiva, "Mister Trump Bravo" y el simulacro de los 15 años

Al parecer, el virus de la amnesia colectiva terminó contagiando también a Mister Johnny "Trump" Bravo. El hombre que en la mitología popular venía, veía, vencía y resolvía todo en 48 minutos, cayó redondito en la telaraña del "Rey del Dilate". Jorge Rodríguez ya se ha vuelto una máquina de triturar esperanzas, volviendo caca 17 mesas de negociaciones sucesivas, y esta nueva edición no será la excepción. El psiquiatra logró clonar el interinato creando a la "Guaidó IA", una inteligencia artificial política que se mueve al ritmo de sus hilos. Mientras la mesita pierde el tiempo acomodando las fechas electorales a conveniencia para estirar la cuerda y ver si Delcy y Jorge logran la hazaña de llegar invictos al 2030, la farsa se traslada a las regiones.

El ejemplo perfecto ocurrió este fin de semana con el simulacro de los "proyectos comunales reciclados". Como los adultos con tres dedos de frente no se prestaron para el circo y los centros electorales mostraban una soledad profunda —donde, según las redes y la prensa, ni la propia Delcy Rodríguez asistió a votar—, activaron el plan de la extorsión. Abrieron el padrón electoral para menores de edad a partir de los 15 años, canjeando asistencia por notas aprobatorias en los liceos, y amenazando a los empleados públicos con quitarles el bono si no ponían la huella.

El Milagro de Corpoelec: Santos el domingo, demonios el lunes

Para coronar el chiste negro, vivimos el "Milagro Eléctrico". El domingo de la farsa comunal, el sistema eléctrico nacional funcionó con la precisión de la NASA: ¡no se fue la luz en todo el día! Al que no quiere caldo se le dan dos tazas: el lunes el régimen cobró la factura del festival del reciclaje y nos metió un racionamiento eléctrico brutal de 6 y 8 horas de oscuridad.

Frente a esta clase política perfumada, operada y experta en demoras, los trabajadores no podemos seguir esperando milagros del norte ni de las IA del exilio. La dignidad de las batas blancas de la salud y las tizas de la educación tiene que unirse en un solo bloque indomable en el asfalto. Si las cúpulas coordinan la devaluación y el apagón de NABEP, ¡nosotros organizamos la rebelión laboral!




miércoles, 21 de octubre de 2026

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

Por: Un redactor a oscuras (en el Año II del Racionamiento)


¡Qué momento para estar vivos y sin luz! Es 15 de octubre de 2026. Mientras usted y yo calculamos si las cinco horas y media de apagón de hoy nos van a dejar enfriar el agua en la nevera, en los salones alfombrados de Washington y en los pasillos de Miraflores se celebra el negocio del siglo. Cristóbal Colón se quedó pendejo. Aquel genovés del siglo XV, que regresó a España extasiado contando cómo los indígenas entregaban oro y plata a cambio de collares de vidrio y espejos, hoy sería considerado un principiante de la geopolítica.

El Nuevo Dorado ha sido redescubierto, y esta vez no vino en carabelas, sino con el sello de la administración de la Casa Blanca, bajo el ojo clínico de Donald Trump, Marco Rubio y sus muchachos.

La Tutelada "Mujer Maravilla" y el truco de los espejitos

Los epítetos de la excelencia resuenan en el Salón Oval. Quién lo diría: el comportamiento "eficiente, maravilloso y obediente" de la tutelada, Delcy Rodríguez, ha sido elevado al estatus de la perfección por los mismísimos jerarcas del imperio. Trump, Rubio y la White House están extasiados. Y es que, reviviendo la inocencia y el desprendimiento de nuestros indígenas de 1492, la vicepresidenta firmó un Gran Acuerdo Petrolero que deja los 300 años de imperio español como una pasantía corta: ¡500 años de concesión!

Entregó en bandeja de plata las chimbas reservas calculadas por CUPET y los genios de Portugal, esas que juran que superan los 300 mil millones de barriles. Con esa matemática caribeña, los Castro hicieron el negocio de sus vidas y a los portugueses seguro les salpicó un vuelto de algunos millones. Pero el frenesí de regalos coloniales no se detuvo en el hidrocarburo; la "Mujer Maravilla" andaba generosa y repartió combos para todos los secretarios de Trump: uranio para el de Guerra, coltan, cobre y tierras raras para el de Energía, diamantes y oro para el Departamento de Estado. Ella sonríe y se jura blindada en el poder hasta el año 2030. Habrá que recordarle el viejo y sabio refrán llanero: "Deseos no empreñan" y, por si las moscas, aquel otro que dicta que "una cosa piensa el burro y otra el que arriba lo arrea".

Comandos de Netflix, 2.000 generales y el calipso de la mina Chocó

La llegada de los nuevos conquistadores parece escrita por los mejores guionistas de Hollywood. Los gringos y sus Delta Force, Rangers y Navy Seals terminaron extasiados, admirando sus propias hazañas y comparándolas con las mejores series de acción de Netflix. En lo que espabila un mosquito, las fuerzas norteamericanas rindieron a los cubanos y a una centena de soldados venezolanos. ¿Y el Alto Mando Militar? ¿Y los 2.000 generales de papel? ¡Bien, gracias! Estaban todos escondidos buscando su oro a la orilla del río, tal cual como dice el Calipso, la música tradicional de los carnavales de El Callao.

Allí mismo, en pleno Arco Minero, seguro que estaba metido con su suruca, pico y pala Héctor Silva, presidente de la CVG, ministro de minas y auténtico dueño del estado Guayana Esequiba. De ese estado número 25 nadie conoce los límites exactos, nadie sabe dónde queda la capital ni dónde coño está la gobernación. Pero no importa: él despacha directamente desde la mina Chocó, que por deducción lógica debe ser la nueva capital selvática. Una gestión pública más eficiente que un transformador con fuga de aceite.

.

📻 Cuña Radial: El Eslogan de la Gobernación de la Selva

(Sonido de fondo: Calipso de El Callao mezclado con el motor sordo de una planta eléctrica y agua goteando de un transformador)

¿Cansado de vivir en un estado con límites geográficos conocidos y aburridas capitales con asfalto? ¡Venga a la Guayana Esequiba! El único estado número 25 donde el gobernador atiende en shorts y botas pantaneras.

Despacho Oficial de la Mina Chocó: Aquí no hay burocracia, solo pico, pala y suruca. Con la firma de Héctor Silva, le garantizamos una gestión pública fluida... ¡más eficiente que un transformador con fuga de aceite! Guayana Esequiba: Donde el Esequibo es nuestro... pero el oro es de los gringos.

El milagro de la OFAC: El Tren de Miraflores estrena detergente

Para terminar de sazonar este chiste, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) aplicó ayer, 14 de octubre de 2026, su mejor truco de magia. Tras haber sancionado históricamente a más de 160 venezolanos bajo la Orden Ejecutiva 13692 —incluyendo a Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y los propios hermanos Rodríguez—, Washington decidió que ya era hora de perdonar a los muchachos obedientes.

Jorge Rodríguez Gómez fue eliminado oficialmente de la "Lista de Nacionales Especialmente Designados" (SDN List), dejando la cuenta en 254 personas y entidades bloqueadas. Al salir de la lista, se obró el milagro. Se activó el eslogan del momento: "El nuevo detergente OFAC: ¡su vajilla brillará más que un Sol!".

Y vaya si brilla. Sus bienes, cuentas bancarias, inversiones y propiedades bajo jurisdicción estadounidense quedaron inmediatamente desbloqueados. Él y su hermana Delcy (a quien ya habían limpiado en abril) ahora pueden disponer libremente de sus fortunas en el imperio. Y todos sabemos que ese dinero no se hizo doblando el lomo de sol a sol; fue el resultado de la gran corrupción, desfalco y fraude cometidos contra el erario público. ¿Y las fortunas escondidas en bancos de España, Suiza, Panamá o Dubái? La OFAC solo bloquea lo que puede tocar desde EE. UU. Si Europa o los paraísos fiscales no actúan con sanciones paralelas, esa platica está más segura que los secretos de la mina Chocó. Donald Trump sonríe, feliz de rodearse y estrechar la mano de la nueva mafia de Miraflores.

.

🎭 Caricatura Escrita: Aplausos en la "Mesita de Negociación"

(La escena se desarrolla en un salón con aire acondicionado —gracias a una planta eléctrica exclusiva de 500 kVA—. En el centro, una mesa redonda cubierta de pasapalos importados y copas de champaña pagadas por el erario público).

De un lado de la mesa, Jorge Rodríguez sonríe radiante, oliendo a lavanda fresca recién salida de los lavaderos del Tesoro estadounidense. Del otro lado, los flamantes representantes de la "oposición de maletín" y los miembros de la mesita de negociación rompen en un aplauso ensordecedor que hace eco en las paredes.

—¡Brillante, magistral! —grita uno de los negociadores opositores mientras se limpia las manos grasientas de tequeño en la corbata—. ¡Qué genialidad de postulación para el nuevo TSJ, don Jorge! Esos jueces y fiscales corruptos que usted nos propone son exactamente el equilibrio institucional que el país necesitaba para seguir en el fango otros 500 años.

Otro de los "líderes" opositores, con los ojos llorosos de la emoción, levanta su copa para brindar por el Gran Acuerdo Petrolero de Delcy:

—¡Por la Mujer Maravilla! Qué alivio que les quitaron las sanciones a ustedes, muchachos. Ya nos tenía preocupados no poder ir juntos a vacacionar a Miami. ¡Que vivan los espejitos de vidrio y que Dios bendiga a Johnny Trump Bravo!

Mientras chocan las copas celebrando la entrega del coltan y el uranio, en la acera de enfrente pasa un jubilado arrastrando un tobo de agua de lluvia, calculando cómo estirar sus 0.15 dólares mensuales para que el programa "Cero Hambre" no lo mate antes de que llegue el año de la pera.

Reír para no llorar: 0.15 dólares y la verdadera sanción

Mientras los hermanos celebran su libertad económica y los gringos se frotan las manos con el botín de 500 años, la comedia se vuelve tragedia en la calle. En los calabozos del país todavía arrastran sus cadenas más de 400 presos políticos. Los centenares que salieron arrastran un régimen de presentación que los mantiene presos en su propio país. Mientras tanto, el circo judicial no descansa.

El salario mínimo y las pensiones de los abuelos se ubican en la astronómica y humillante cifra de 0.15 dólares al mes. Con quince centavos de dólar en el bolsillo, el régimen nos ofrece demagógicamente el programa "Cero Hambre". Una burla sangrienta para un país con más de un 60% de la población en pobreza extrema. El programa "Cero Hambre" va a llegar, sí, pero para el año de la pera, porque hoy el venezolano no puede consumir ni las kilocalorías básicas.

Entonces, la pregunta obligada para Bloomberg y para la administración Trump es: si ustedes denunciaron que se llevaron más de 150 millones de barriles de petróleo a las costas del Golfo de México, equivalentes a más de 13 mil millones de dólares... ¿Dónde está ese dinero? ¿Quién lo tiene?

El meollo de toda esta gran parodia internacional nos deja una sola conclusión de cara a los "místeres" norteamericanos: ¿Quién le elimina la sanción que la dictadura le tiene impuesta a los trabajadores y jubilados con salarios miserables? ¿Quién libera a los presos políticos? ¿Quién nos arregla el problema eléctrico o el hecho de que más del 80% de la población no tenga agua por tubería? Nadie nos elimina la peor sanción de todas: la inflación y la devaluación del bolívar. Al final, Trump Bravo tiene su petróleo a precio de espejo, los Rodríguez tienen sus cuentas limpias, la nueva mafia sonríe en Washington, y a nosotros nos queda la oscuridad de un transformador con fuga de aceite.




Chat gratis