miércoles, 28 de octubre de 2026

Crónica de un reumatismo político: Los 370 kilómetros que desconfiguraron el cerebro del «Rodrigato»

 Crónica de un reumatismo político: Los 370 kilómetros que desconfiguraron el cerebro del «Rodrigato»



La caravana de María Corina Machado desató un brote masivo de pánico psicológico en el "Cilindrazo" y "El Mazo Digno", cuyo único refugio discursivo fue revivir espantos coloniales frente a una Venezuela cibernética.

El maratón de la fe contra el colapso neuronal

El pasado 25 de octubre, el velocímetro de la historia marcó 370 kilómetros de asfalto indomable. Desde Lara hasta los predios de Santa Mónica en Caracas, atravesando Yaracuy, Carabobo y Aragua, ocurrió un fenómeno digno de estudio clínico: al borde de cada carretera, el país real se volcó a recibir a la líder opositora en un orden tan absoluto que dejó sin argumentos a los laboratorios del odio.

Mientras la población bailaba en los 335 municipios —en carros, camiones, motos, bicicletas y hasta a caballo—, en los despachos del poder se activó una fase crítica de parálisis cerebral y bloqueo de la realidad. El que no tiene padrenuestro, inventa cualquier rezado, y ante la masiva demostración popular, la cúpula no hallaba si sufrir de esquizofrenia discursiva o de simple pánico intestinal.

CHAVISMO-MADURISMO: ESTADO DE SITUACIÓN (POST-CARAVANA) 

Síntoma Clínico: Envidia Aguda 

Diagnóstico Político: Ver desfiles sin escoltas pagados.

Síntoma Clínico: Delirio Narrativo: Diagnóstico Político: Responder a satélites con mitos del siglo XIX

Síntoma Clínico: Amnesia Selectiva. Diagnóstico Político: Olvidar el saqueo del Arco Minero.

Lecciones de neurología para el «Rodrigato» y "El Mazo"

Para entender el silencio sepulcral que guardaron los jerarcas hasta bien tarde la noche del lunes, se requiere una breve clase magistral sobre el cerebro humano y sus severas patologías cuando se le acaban los 27 años de usufructo:

• El lóbulo del secuestro de realidad: El "Cilindrazo" de los hermanos siniestros y el dueño de "El Mazo Digno" sufren de una parálisis neuronal severa. Su cerebro ya no procesa que la gente pueda sonreír sin que la arreen en un autobús oficial o le prometan un bono de miseria. Caimán no come caimán, pero entre ellos ya se miran de reojo buscando a quién echarle la culpa del vacío en las calles.

• El trauma del aplauso orgánico: Ver autopistas desbordadas bajo la lluvia y los apagones les reactivó el recuerdo traumático de sus propias "peregrinaciones por la paz". Aquellos tristes eventos donde los únicos asistentes eran los arbustos rodantes, los milicianos obligados y los guardaespaldas aburridos. Chivo que se devuelve se esnuca, y ellos ya van en retroceso obligatorio.

• El síndrome del "Saqueador Amnésico": Siguen exigiendo el oro de Inglaterra mientras se embolsan los lingotes del Arco Minero, demostrando un cortocircuito cognitivo masivo tras el monumental fraude electoral del 28 de julio de 2024.

Del libro de Juan Camejo al Pensum del Fraude

La respuesta del régimen ante la estricta advertencia de la administración de USA de "no actuar ni tocar a la líder" fue una joya de la comedia involuntaria. En lugar de geopolítica de vanguardia, sacaron del baúl las leyendas de espantos, asumiendo que la juventud venezolana del siglo XXI todavía le teme al silbón.

Pobre "Dios-Dado", que se quedó atrapado en las páginas del libro de Juan Camejo y las historias de Don . Los viejos tiranos del chavismo jamás asimilaron las lecturas. Siguen dictando cátedras universitarias sin autonomía sobre "El Árbol de las Tres Raíces" y las gestas de Maisanta, mientras la juventud lo único que ve en sus pantallas es un país destruido que sueña con desarrollo industrial, tecnológico y cibernético. Morrocoy no sube a palo ni que le pongan horqueta, y este régimen no sube al siglo XXI ni que lo empujen con inteligencia artificial.

La plaga digital: La cuarentena de los influencers tarifados

Mención especial merece el zoológico digital de tiktokers, instagramers y youtubers prepagados... Hoy sufren una crisis de ansiedad psicosomática: se dieron cuenta de que se van a quedar sin el chivo y sin el mecate.

El pueblo venezolano ya los tiene completamente reseñados, marginados y vacunados con el desprecio histórico. Podrán comprar millones de seguidores bots en Bangladesh, pero jamás podrán quitarse de encima la franela roja invisible ni borrar el lema de "Leales siempre, traidores nunca". Mientras ellos defienden el apagón en TikTok, sus jefes en Miraflores ya están cuadrando las cuentas en oro, euros y dólares en los paraísos fiscales donde encallarán sus yates. El revólver no es para matar la culebra sino para el que la pisa, y a estos creadores de contenido les tocará pagar la pisada histórica.

El destino de los jefes vs. el destino de los «lava perros»

La llegada de la líder acelera de forma irreversible la transición, la reconfiguración de el TSJ, el CNE y la declaración técnica de la vacante del poder. Los tiempos se acortan y el ecosistema del poder ya empieza a dividirse en dos destinos muy claros. Cuando el río suena, piedras trae, y el ruido ya es ensordecedor:

• Los capos de la cúpula: Con el pasaporte diplomático en la mano y las coordenadas de sus exilios dorados bien definidas.

• Los "lava perros" y represores de a pie: A los que mandaron a dar planazos y perseguir en los pueblos les tenemos malas noticias: sus jefes no los van a meter en la maleta del avión. Les espera la justicia ordinaria, el debido proceso penal y el frío rigor de una celda. Cachicamo trabaja para lapa, y ustedes trabajaron para la mansión ajena.

Como siempre hemos dicho en el barrio: A correr piojos que llegó el peine, porque donde ronca tigre, no hay burro con reumatismo que valga. Venezuela se prepara para volver a ser Tierra de Gracia, con salarios dignos y servicios modernos, les guste o no a los fantasmas neuróticos del pasado.

jlrlinares@gmail.com 





La metamorfosis de las rockolas: El nuevo manual de taxonomía política

 La metamorfosis de las rockolas: El nuevo manual de taxonomía política


De cómo la dirigencia opositora experimentó una transformación express para adoptar el tono, la retórica y el refinado desprecio por el ciudadano común que tanto criticaban del oficialismo.

El ser humano es capaz de adaptaciones asombrosas. La psicología social suele llamar a esto "disonancia cognitiva", pero en el ecosistema político venezolano lo conocemos llanamente como metamorfosis express. No deja de ser un espectáculo fascinante ver cómo el barro de las botas y la indignación popular desaparecen en tiempo récord en cuanto un dirigente opositor roza las alfombras rojas de Washington o los salones climatizados de Miraflores. El cambio de look y el sastre de diseñador son comprensibles —el ego exige estar a la altura textil de la puesta en escena—, pero lo que verdaderamente estremece es la adopción quirúrgica de la retórica, el tono y el profundo desprecio por el ciudadano común que caracteriza al régimen de los Brothers Rodríguez.

El microchip del pragmatismo musical y el coro alacrán

Es aquí donde emerge la gran metáfora de nuestro tiempo: la conversión de la dirigencia en una rockola ideológica. Ya no estamos ante un cuerpo deliberante de representantes populares, sino ante dispositivos electrónicos intercambiables. Al diputado de turno se le extrae el chip del mandato original y se le introduce un microdispositivo con el pensamiento del contrario. El resultado es acústicamente perfecto: por la ranura posterior, los Brothers introducen la ficha del pragmatismo y la máquina comienza a reproducir, de inmediato, la melodía oficial del poder.

Lo más divertido de esta sinfonía es la asombrosa coincidencia de coros. Da igual si el vocero es el alacrán mayor, Bernabé Gutiérrez, o si habla el mismísimo Jorge Rodríguez —autoproclamado de facto como "El Rey del Dilate"—, o si el comunicado proviene de la mesa de negociación de la AN 2015 (esa suerte de Guaidó versión 3.0). En la voz de su jefa actual, rebautizada por la sabiduría popular como "Demora" Figuera, el guion es idéntico: "las elecciones solo ocurrirán cuando haya un CNE legítimo y nosotros estemos facultados para decidirlo". Traducido al cristiano: las elecciones presidenciales se convocarán el día en que la rana eche pelo y el sapo baile tap. Las instrucciones del Palacio se cumplen en esa mesa con una puntualidad suiza.

Aplaudidores de fábrica vs. auténticos burócratas

Ante semejante nivel de mimetismo y sincronización musical, uno no puede evitar una reflexión económica y logística: ¿Para qué gastar tanto presupuesto en viáticos internacionales, hoteles de lujo y asesores refinados para la gestión de "Demora" Figuera, si al final el resultado discursivo va a ser idéntico al de la acera del frente? Si el objetivo del Rey del Dilate era poblar la mesa con autómatas, habría sido mucho más orgánico y barato nombrar directamente a los claques de fábrica. Operadores ruidosos como José Brito, Luis Ratti, Carvajalino, Roi López, Indira Urbaneja o Jorge Arreaza habrían hecho exactamente el mismo trabajo de coro, con la enorme ventaja de que ya vienen programados de origen y no requieren el costo de simular una dignidad que la rockola electrónica desecha al primer cambio de frecuencia.

Pero la cumbre de esta metamorfosis ha alcanzado la cúspide de la burocracia del absurdo con la creación del Departamento de Taxonomía Penal. En un despliegue de soberbia que parece extraído de las páginas más oscuras de George Orwell, este sector de la oposición se ha tomado la atribución de redactar un manual para clasificar quién es un "Preso Político" legítimo y quién no. Desde la comodidad de un café madrileño o un despacho blindado, se dictamina el valor de la libertad ajena con la frialdad de un burócrata de aduanas.

Nuevos delitos y un pueblo "como plancha 'e chino"

Bajo esta nueva escala de méritos penitenciarios, si un ciudadano de a pie, un activista comunitario o un testigo electoral termina en los calabozos por el simple atrevimiento de cuidar los votos de las primarias o militar en las organizaciones que respaldan a María Corina Machado, la rockola parpadea en rojo y arroja un veredicto implacable: Categoría inválida. Delincuente común o imprudente electoral. Para la Mesa, la inmensa mayoría de los perseguidos actuales no califica para el estatus VIP del cautiverio. Pareciera que están listos para inventar nuevos delitos en el código penal de la sumisión: "Conspiración por conteo manual de actas" o "Terrorismo por portación agravada de esperanza".

Mientras las rockolas giran y los negociadores brindan con sus caros trajes, en la calle la realidad es otra. El pueblo llano no es tonto; está como plancha de chino: caliente y acumulando presión. La gente ya conoce el truco de la música prestada. Si esta comedia de enredos tuviera una banda sonora real, no sería la melodía sumisa de la rockola, sino la clásica salsa brava de rebeldía popular. Una letra como la de "Plantación Adentro" de Rubén Blades y Willie Colón, que le recuerda a los capataces de turno que el sufrimiento de los de abajo no se borra con discursos solemnes, o el grito de "Pueblo Latino" de Héctor Lavoe, exigiendo la unión y el cumplimiento de un destino que los burócratas de la Mesa pretenden seguir dilatando.

Al final, la sátira se queda corta. Como en la escena final de Rebelión en la granja, el ciudadano venezolano mira hoy a través de la ventana del salón de negociaciones. Pasa la mirada de Jorge Rodríguez a Bernabé, de Bernabé a Dinorah Figuera, y de vuelta al opresor original; pero a estas alturas del concierto, ya es absolutamente imposible distinguir quién es quién.

jlrlinares@gmail.com 





Dinorah Figuera 3.0: El nuevo chip de la “Guaidó IA” y el Rey del Dilate

 Dinorah Figuera 3.0: El nuevo chip de la “Guaidó IA” y el Rey del Dilate


Mientras el “Rey del Dilate” clona al interinato con el chip de la “Guaidó IA”, los enmantillados de NABEP nos dejan a oscuras para alimentar sus pozos petroleros. Para las cúpulas perfumadas aplica el refrán margariteño: «A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga», mientras al pueblo trabajador le meten 8 horas de apagón tras la farsa del reciclaje comunal.

La política venezolana entró en una fase de putrefacción tan avanzada que los olores de la tramoya ya traspasan las pantallas de los teléfonos en este octubre de 2026. Lo que vivimos hoy no es una simple crisis de liderazgo; es la descomposición interna de un ecosistema donde las cúpulas del interinato clonado y el funcionariado del PSUV se alimentan del mismo plato. Mientras la clase trabajadora, los pensionados y los jubilados sumamos casi cinco años bajo el peso de un paquetazo económico y laboral impuesto por el régimen chavista, el silencio en los medios es ensordecedor. Ningún político de la supuesta oposición que hace vida en la Asamblea Nacional, ni los influencers de pasarela, se atreven a levantar la voz para exigir un aumento real de sueldos y pensiones. ¡Claro! El miedo a perder los privilegios y la jugosa mesada los mantiene mudos. Perro que come manteca, mete la lengua en tapara, y estos no van a arriesgar su pedazo de presupuesto por defender al pueblo. ¡Dios nos cuide de que algún urgido del poder nos alabe, nos invite a sus amplias oficinas y nos dicte la pauta de la obediencia debida!

Cirugía estética, el guiso de NABEP y la picardía margariteña

En las famosas "mesitas" de negociación, el panorama es un desfile de vanidades. Los políticos van, estrenan vestuarios costosos y se hacen sus buenos retoques estéticos para salir bien en la foto. Mientras tanto, el psiquiatra Jorge Rodríguez, el "Rey del Dilate", actúa como el cirujano jefe que les moldea el lenguaje, los gestos y la sumisión. En esa mesa no entra la dirigencia obrera de verdad, gente como Patines o Salazar, porque seguro les recordarían que los trabajadores también queremos un sueldo digno, y no esas fantasías de 10 mil dólares que —según los chorrillos del Departamento del Tesoro en EE. UU.— le pagan a los operadores políticos a través de NABEP, la empresa del bolichico Alejandro Betancourt.

Pero el cinismo en esa mesa va más allá. Sería bueno que en esos diálogos perfumados nos explicaran cómo es que, después de dejarnos sin luz y estafarnos con la supuesta "generación distribuida" de Derwick, ahora nos aplican la misma dosis con NABEP. Nos quitan la poca electricidad que genera el Guri para el pueblo con el único fin de alimentar los 17 campos petroleros que manejan los enmantillados del negocio energético. Para ellos aplica perfectamente ese refrán de las tierras margariteñas: «A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga». Nacieron con la estrella del guiso en la frente; mientras el ciudadano de a pie se funde en un apagón, ellos bendicen sus ganancias en dólares.

De la Radiodifusora Venezuela al circo de la "Guaidó IA"

Ahí es donde brilla el nuevo empaque de Dinorah Figuera. Cuando la señora toma el micrófono, parece un animador de la bazofia televisiva de Con el Mazo Dando. Con un tono sumiso hacia el régimen pero retador hacia la verdadera oposición de María Corina Machado —quien ostenta más del 85% de aceptación electoral—, Dinorah suelta el disparate de que las redes sociales no le llegan al pueblo venezolano. ¡Por favor, exdiputada del 2015, qué lejos estás de la realidad! Hablas más enredado que el mismísimo "Juan Guaido". En la Venezuela de hoy, hasta los niños de cuatro años consumen TikTok y Threads. Usted se quedó atrapada en la época en que de niña escuchaba la Radiodifusora Venezuela y las telenovelas de Arquímedes Rivero por Radio Rumbos. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda: la política no es un patio de bolas criollas ni un espacio para hablar con el libreto que le dicta el psiquiatra, por más que estén tutelados por la nueva administración norteamericana.

Amnesia colectiva, "Mister Trump Bravo" y el simulacro de los 15 años

Al parecer, el virus de la amnesia colectiva terminó contagiando también a Mister Johnny "Trump" Bravo. El hombre que en la mitología popular venía, veía, vencía y resolvía todo en 48 minutos, cayó redondito en la telaraña del "Rey del Dilate". Jorge Rodríguez ya se ha vuelto una máquina de triturar esperanzas, volviendo caca 17 mesas de negociaciones sucesivas, y esta nueva edición no será la excepción. El psiquiatra logró clonar el interinato creando a la "Guaidó IA", una inteligencia artificial política que se mueve al ritmo de sus hilos. Mientras la mesita pierde el tiempo acomodando las fechas electorales a conveniencia para estirar la cuerda y ver si Delcy y Jorge logran la hazaña de llegar invictos al 2030, la farsa se traslada a las regiones.

El ejemplo perfecto ocurrió este fin de semana con el simulacro de los "proyectos comunales reciclados". Como los adultos con tres dedos de frente no se prestaron para el circo y los centros electorales mostraban una soledad profunda —donde, según las redes y la prensa, ni la propia Delcy Rodríguez asistió a votar—, activaron el plan de la extorsión. Abrieron el padrón electoral para menores de edad a partir de los 15 años, canjeando asistencia por notas aprobatorias en los liceos, y amenazando a los empleados públicos con quitarles el bono si no ponían la huella.

El Milagro de Corpoelec: Santos el domingo, demonios el lunes

Para coronar el chiste negro, vivimos el "Milagro Eléctrico". El domingo de la farsa comunal, el sistema eléctrico nacional funcionó con la precisión de la NASA: ¡no se fue la luz en todo el día! Al que no quiere caldo se le dan dos tazas: el lunes el régimen cobró la factura del festival del reciclaje y nos metió un racionamiento eléctrico brutal de 6 y 8 horas de oscuridad.

Frente a esta clase política perfumada, operada y experta en demoras, los trabajadores no podemos seguir esperando milagros del norte ni de las IA del exilio. La dignidad de las batas blancas de la salud y las tizas de la educación tiene que unirse en un solo bloque indomable en el asfalto. Si las cúpulas coordinan la devaluación y el apagón de NABEP, ¡nosotros organizamos la rebelión laboral!




miércoles, 21 de octubre de 2026

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

EL NUEVO DORADO SE FIRMA A 500 AÑOS: ESPEJITOS DE PETRÓLEO, EL SHOW DE TRUMP BRAVO Y EL DESPACHO DESDE LA MINA

Por: Un redactor a oscuras (en el Año II del Racionamiento)


¡Qué momento para estar vivos y sin luz! Es 15 de octubre de 2026. Mientras usted y yo calculamos si las cinco horas y media de apagón de hoy nos van a dejar enfriar el agua en la nevera, en los salones alfombrados de Washington y en los pasillos de Miraflores se celebra el negocio del siglo. Cristóbal Colón se quedó pendejo. Aquel genovés del siglo XV, que regresó a España extasiado contando cómo los indígenas entregaban oro y plata a cambio de collares de vidrio y espejos, hoy sería considerado un principiante de la geopolítica.

El Nuevo Dorado ha sido redescubierto, y esta vez no vino en carabelas, sino con el sello de la administración de la Casa Blanca, bajo el ojo clínico de Donald Trump, Marco Rubio y sus muchachos.

La Tutelada "Mujer Maravilla" y el truco de los espejitos

Los epítetos de la excelencia resuenan en el Salón Oval. Quién lo diría: el comportamiento "eficiente, maravilloso y obediente" de la tutelada, Delcy Rodríguez, ha sido elevado al estatus de la perfección por los mismísimos jerarcas del imperio. Trump, Rubio y la White House están extasiados. Y es que, reviviendo la inocencia y el desprendimiento de nuestros indígenas de 1492, la vicepresidenta firmó un Gran Acuerdo Petrolero que deja los 300 años de imperio español como una pasantía corta: ¡500 años de concesión!

Entregó en bandeja de plata las chimbas reservas calculadas por CUPET y los genios de Portugal, esas que juran que superan los 300 mil millones de barriles. Con esa matemática caribeña, los Castro hicieron el negocio de sus vidas y a los portugueses seguro les salpicó un vuelto de algunos millones. Pero el frenesí de regalos coloniales no se detuvo en el hidrocarburo; la "Mujer Maravilla" andaba generosa y repartió combos para todos los secretarios de Trump: uranio para el de Guerra, coltan, cobre y tierras raras para el de Energía, diamantes y oro para el Departamento de Estado. Ella sonríe y se jura blindada en el poder hasta el año 2030. Habrá que recordarle el viejo y sabio refrán llanero: "Deseos no empreñan" y, por si las moscas, aquel otro que dicta que "una cosa piensa el burro y otra el que arriba lo arrea".

Comandos de Netflix, 2.000 generales y el calipso de la mina Chocó

La llegada de los nuevos conquistadores parece escrita por los mejores guionistas de Hollywood. Los gringos y sus Delta Force, Rangers y Navy Seals terminaron extasiados, admirando sus propias hazañas y comparándolas con las mejores series de acción de Netflix. En lo que espabila un mosquito, las fuerzas norteamericanas rindieron a los cubanos y a una centena de soldados venezolanos. ¿Y el Alto Mando Militar? ¿Y los 2.000 generales de papel? ¡Bien, gracias! Estaban todos escondidos buscando su oro a la orilla del río, tal cual como dice el Calipso, la música tradicional de los carnavales de El Callao.

Allí mismo, en pleno Arco Minero, seguro que estaba metido con su suruca, pico y pala Héctor Silva, presidente de la CVG, ministro de minas y auténtico dueño del estado Guayana Esequiba. De ese estado número 25 nadie conoce los límites exactos, nadie sabe dónde queda la capital ni dónde coño está la gobernación. Pero no importa: él despacha directamente desde la mina Chocó, que por deducción lógica debe ser la nueva capital selvática. Una gestión pública más eficiente que un transformador con fuga de aceite.

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📻 Cuña Radial: El Eslogan de la Gobernación de la Selva

(Sonido de fondo: Calipso de El Callao mezclado con el motor sordo de una planta eléctrica y agua goteando de un transformador)

¿Cansado de vivir en un estado con límites geográficos conocidos y aburridas capitales con asfalto? ¡Venga a la Guayana Esequiba! El único estado número 25 donde el gobernador atiende en shorts y botas pantaneras.

Despacho Oficial de la Mina Chocó: Aquí no hay burocracia, solo pico, pala y suruca. Con la firma de Héctor Silva, le garantizamos una gestión pública fluida... ¡más eficiente que un transformador con fuga de aceite! Guayana Esequiba: Donde el Esequibo es nuestro... pero el oro es de los gringos.

El milagro de la OFAC: El Tren de Miraflores estrena detergente

Para terminar de sazonar este chiste, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) aplicó ayer, 14 de octubre de 2026, su mejor truco de magia. Tras haber sancionado históricamente a más de 160 venezolanos bajo la Orden Ejecutiva 13692 —incluyendo a Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y los propios hermanos Rodríguez—, Washington decidió que ya era hora de perdonar a los muchachos obedientes.

Jorge Rodríguez Gómez fue eliminado oficialmente de la "Lista de Nacionales Especialmente Designados" (SDN List), dejando la cuenta en 254 personas y entidades bloqueadas. Al salir de la lista, se obró el milagro. Se activó el eslogan del momento: "El nuevo detergente OFAC: ¡su vajilla brillará más que un Sol!".

Y vaya si brilla. Sus bienes, cuentas bancarias, inversiones y propiedades bajo jurisdicción estadounidense quedaron inmediatamente desbloqueados. Él y su hermana Delcy (a quien ya habían limpiado en abril) ahora pueden disponer libremente de sus fortunas en el imperio. Y todos sabemos que ese dinero no se hizo doblando el lomo de sol a sol; fue el resultado de la gran corrupción, desfalco y fraude cometidos contra el erario público. ¿Y las fortunas escondidas en bancos de España, Suiza, Panamá o Dubái? La OFAC solo bloquea lo que puede tocar desde EE. UU. Si Europa o los paraísos fiscales no actúan con sanciones paralelas, esa platica está más segura que los secretos de la mina Chocó. Donald Trump sonríe, feliz de rodearse y estrechar la mano de la nueva mafia de Miraflores.

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🎭 Caricatura Escrita: Aplausos en la "Mesita de Negociación"

(La escena se desarrolla en un salón con aire acondicionado —gracias a una planta eléctrica exclusiva de 500 kVA—. En el centro, una mesa redonda cubierta de pasapalos importados y copas de champaña pagadas por el erario público).

De un lado de la mesa, Jorge Rodríguez sonríe radiante, oliendo a lavanda fresca recién salida de los lavaderos del Tesoro estadounidense. Del otro lado, los flamantes representantes de la "oposición de maletín" y los miembros de la mesita de negociación rompen en un aplauso ensordecedor que hace eco en las paredes.

—¡Brillante, magistral! —grita uno de los negociadores opositores mientras se limpia las manos grasientas de tequeño en la corbata—. ¡Qué genialidad de postulación para el nuevo TSJ, don Jorge! Esos jueces y fiscales corruptos que usted nos propone son exactamente el equilibrio institucional que el país necesitaba para seguir en el fango otros 500 años.

Otro de los "líderes" opositores, con los ojos llorosos de la emoción, levanta su copa para brindar por el Gran Acuerdo Petrolero de Delcy:

—¡Por la Mujer Maravilla! Qué alivio que les quitaron las sanciones a ustedes, muchachos. Ya nos tenía preocupados no poder ir juntos a vacacionar a Miami. ¡Que vivan los espejitos de vidrio y que Dios bendiga a Johnny Trump Bravo!

Mientras chocan las copas celebrando la entrega del coltan y el uranio, en la acera de enfrente pasa un jubilado arrastrando un tobo de agua de lluvia, calculando cómo estirar sus 0.15 dólares mensuales para que el programa "Cero Hambre" no lo mate antes de que llegue el año de la pera.

Reír para no llorar: 0.15 dólares y la verdadera sanción

Mientras los hermanos celebran su libertad económica y los gringos se frotan las manos con el botín de 500 años, la comedia se vuelve tragedia en la calle. En los calabozos del país todavía arrastran sus cadenas más de 400 presos políticos. Los centenares que salieron arrastran un régimen de presentación que los mantiene presos en su propio país. Mientras tanto, el circo judicial no descansa.

El salario mínimo y las pensiones de los abuelos se ubican en la astronómica y humillante cifra de 0.15 dólares al mes. Con quince centavos de dólar en el bolsillo, el régimen nos ofrece demagógicamente el programa "Cero Hambre". Una burla sangrienta para un país con más de un 60% de la población en pobreza extrema. El programa "Cero Hambre" va a llegar, sí, pero para el año de la pera, porque hoy el venezolano no puede consumir ni las kilocalorías básicas.

Entonces, la pregunta obligada para Bloomberg y para la administración Trump es: si ustedes denunciaron que se llevaron más de 150 millones de barriles de petróleo a las costas del Golfo de México, equivalentes a más de 13 mil millones de dólares... ¿Dónde está ese dinero? ¿Quién lo tiene?

El meollo de toda esta gran parodia internacional nos deja una sola conclusión de cara a los "místeres" norteamericanos: ¿Quién le elimina la sanción que la dictadura le tiene impuesta a los trabajadores y jubilados con salarios miserables? ¿Quién libera a los presos políticos? ¿Quién nos arregla el problema eléctrico o el hecho de que más del 80% de la población no tenga agua por tubería? Nadie nos elimina la peor sanción de todas: la inflación y la devaluación del bolívar. Al final, Trump Bravo tiene su petróleo a precio de espejo, los Rodríguez tienen sus cuentas limpias, la nueva mafia sonríe en Washington, y a nosotros nos queda la oscuridad de un transformador con fuga de aceite.




La Sopa del Súper-Bigote y la Profecía del Bolsillo Limpio

 La Sopa del Súper-Bigote y la Profecía del Bolsillo Limpio: Crónica del Último Simulacro

Por: Un Cronista del Absurdo




Para abordar el colapso de un régimen autoritario tras 27 años de control social y retóricas de grandeza, los analistas políticos suelen quebrarse la cabeza buscando teorías académicas. Sin embargo, los dramaturgos y críticos literarios sabemos que la única forma de retratar el deterioro interno sin morir de llanto es recurrir al absurdo, la alegoría y el humor negro. Mientras los regímenes totalitarios del siglo XX —como el hitleriano en su delirio de 1945— proyectaron su locura colectiva hacia una destrucción militar externa, el modelo local prefirió una vía más íntima y doméstica: destruir las instituciones, quebrar la moral y debilitar el espíritu de un pueblo desarmado mediante propaganda y control psicológico.

Pero todo simulacro tiene su fecha de caducidad. El siguiente relato es la crónica de lo que ocurre cuando la realidad toca la puerta de un búnker blindado y las consignas chocan de frente contra el bolsillo de la gente.

I. El Monólogo de la Acera: La Profecía del Bolsillo Limpio

En la penumbra de una avenida cualquiera, arropado hasta el cuello con una lona publicitaria descolorida donde todavía se distingue una mirada presidencial pixelada, se encuentra el Filósofo de la Esquina (el Indigente). No mide el tiempo en meses, sino en milagros. Observando un zapato viejo sin suela como si fuera una bola de cristal, suelta una carcajada seca ante el inicio de diciembre.

A estas alturas, los míticos aguinaldos son una devaluada leyenda urbana. La bonificación llega a la cuenta corriente y se evapora más rápido que el hielo en el asfalto de Maracaibo. Sacándose los bolsillos del pantalón hacia afuera, el Indigente demuestra que están más limpios que talón de lavandera. Es una limpieza quirúrgica: cobras un martes a las cinco de la tarde, y a las cinco y quince ya estás calculando cuántos granos de arroz te tocan por día para llegar a enero.

Hoy el suspenso es internacional. El estómago del ciudadano común depende de lo que hablen Delcy y Trump en sus reuniones secretas. El pragmatismo criollo bailando pegado con el copete de Washington para salvar el pellejo. Cada vez que estos jerarcas se tiran una punta por televisión, al pueblo lo dejan exactamente como chiva que pare tres: dos maman y uno ve. Al ciudadano le toca el papel de la pobre chivita que se queda mirando al techo, pasando saliva, mientras el discurso de la "patria" se desmorona.

II. El Búnker del "Barril Solidario": El Choque de la Retórica

Mientras tanto, en un cuartel deteriorado donde las alarmas suenan con un tono agudo y ridículo, se desarrolla el verdadero teatro burlesco. En la pared cuelgan tres retratos monumentales pero evidentemente falsos: Chávez, Maduro y un Bolívar digitalizado con cara de galán de telenovela. Un gran cartel reza: “¡Leales siempre, traidores nunca!”, aunque la palabra "siempre" está medio despegada y sostenida con cinta plástica.

Ahí, un alto funcionario del ala radical ensaya un discurso furibundo frente a un micrófono apagado, gritando a todo pulmón: “¡A los gringos ni una gota de petróleo, ni una sola gota...!”. Pero la ironía visual es implacable. Por detrás, un asistente apurado arrastra una manguera conectada directamente a un enorme barril que dice "EXPORT USA". El asistente le susurra al oído que el barco de Texas ya llegó y que pagará en efectivo. El funcionario, sin pestañear, cambia el tono radical por uno sumamente cortés: “Por supuesto, póngale doble sello de lealtad al camión”. La arenga antiimperialista es una prueba de pureza para la base, pero los dólares en efectivo son para la supervivencia de la facción.

De pronto, un sonido seco retumba en la calle: ¡PUM! Es solo el escape de una motocicleta vieja pistoneando, pero en el búnker el pánico es inmediato. “¡Son los gringos! ¡Sálvese quien pueda!”, grita alguien. La rigidez militar se deshace en un segundo. Los "leales siempre" se tropiezan entre sí, tiran las gorras rojas, rompen los carteles de #LosQueremosDeRegreso para usarlos como escudos y corren en círculos. Las camionetas blindadas arrancan a toda velocidad hacia la frontera, dejando un rastro de papeles oficiales y maletas olvidadas. El fanatismo del núcleo duro era un cascarón vacío sostenido por el beneficio, no por la convicción de los "hombres lobo" históricos.

III. La Cocina del Absurdo: La Dignidad en la Olla

Al otro lado de la pared, en el patio de una escuela que colinda con un hospital sin agua, la realidad se sazona a fuego lento. Alrededor de una olla comunal gigante sobre tres bloques se agrupa el verdadero coro de la resistencia.

Llega la Maestra Alquimista, resguardando una bolsita plástica como si fuera oro líquido: trae tres ajíes dulces y una ramita de cilantro para intentar que el duro frijol chino de las bolsas CLAP de Alex Saab no sepa a tierra. El Jubilado Historiador, sentado en un tobo de pintura vacío, saca una calculadora vieja y le advierte que no gaste el cilantro; según la tasa del Banco Central y el valor de un billete de 130 bolívares, esa ramita vale más que las reservas internacionales.

Se les une la Enfermera MacGyver, con una jeringa vacía en la oreja a modo de lápiz, pidiendo un poco de agua de la olla para limpiar el ala de trauma, pues acaba de llegar un paciente con "embolia de contradicción" tras leer un tuit oficial. El Indigente se acerca, usando una pancarta del PSUV como cobija porque la lona plástica al menos frena el frío de la madrugada. Cuando la Maestra se queja de que el frijol está tan duro que los muchachos lo usarán como munición si vienen los gringos, el Jubilado se ríe: “¡Que vengan, pero en barriles! Como decían en el cuartel: ¡ni una gota de petróleo... pero en barriles todos!”.

Cuando el alto mando huye despavorido por el falso tiroteo, un oficial asustado intenta meterse en la olla para esconderse. La Enfermera lo frena en el acto: “¡Epa, jefe! Bájese de ahí, que me va a contaminar el almuerzo con el sudor de la lealtad”. La Maestra menea el guiso con un palo de escoba y sonríe: “Mijo, esos aguinaldos de este año vinieron como promesa de político en campaña: sonaron bonito, se esfumaron en un segundo y nos dejaron con los bolsillos limpios. Pero dejen que esto hierva; ahora que no hay discursos en la televisión, el gas comunal por fin sale con fuerza”.

IV. El Desenlace: Todo Tiene su Final

Con el búnker vacío y los jerarcas volando hacia el norte, el pueblo se sienta en ronda a comer en envases de mantequilla reciclados. De pronto, la corneta vieja del cuartel, que antes aturdía con propaganda, sufre un cortocircuito en su sistema automatizado. En lugar de una marcha, empieza a sonar a todo volumen el clásico de la salsa de Héctor Lavoe: “Todo tiene su final... nada dura para siempre...”.

La Maestra y la Enfermera caminan hacia el frente. Toman una enorme tela blanca, de las que antes se usaban para pintar consignas de control, y la extienden ante los ojos del mundo. Escrita con el mismo tizón negro del fondo de la olla de frijoles, la frase final resplandece con una dignidad que ningún lema falso pudo quebrar:




💥 "ESTA LUCHA ES HASTA EL FINAL" 💥

El simulacro de 27 años se ha apagado. Los retratos caen, la música sube y el pueblo, dueño al fin de su propia mesa, demuestra que la verdadera moral no se destruye con decretos.

jlrlinares@gmail.com

 





miércoles, 14 de octubre de 2026

El Clásico de Mar-a-Lago: El Comandante Galáctico, el Rey del Universo y el "Dream Team" del Guiso

 El Clásico de Mar-a-Lago: El Comandante Galáctico, el Rey del Universo y el "Dream Team" del Guiso



¡Ay, mi pana del alma! Rompan los manuales de geopolítica intergaláctica. Las similitudes entre la egolatría de Hugo Chávez y la de Donald Trump acaban de fusionarse en el “Green” más exclusivo de Florida. Imagínate el cuadro: una tarde soleada en Mar-a-Lago, el viento caribeño soplando de lado, y estos dos titanes del ego —el Comandante Galáctico y el Rey de los Soles del Universo— caminando del brazo, vestidos de blanco, descubriendo que son almas gemelas separadas por el capitalismo.

Detrás de ellos, sudando la gota gorda y cargando las bolsas de palos de golf, vienen los caddies de lujo: un Nicolás Maduro que no halla cómo acomodar la bolsa sin tropezarse con sus propios bigotes, y al lado, un Marco Rubio con cara de pocos amigos, obligado por las circunstancias a pasarle el Putter al jefe mientras finge demencia.


¡Play Ball! El Único Equipo de Béisbol de Medio Oriente


—“¡Mire, Donald, mi hermano de otra galaxia!”— grita Chávez emocionado —“Para celebrar este acuerdo donde entregamos los 912.050 kilómetros cuadrados del territorio nacional por los próximos 500 años a cambio de pura tinta y papel, ¡armé un juego de béisbol con mis muchachos! ¡El Dream Team del desfalco!”.

Trump mira el diamante de béisbol improvisado en los jardines de Mar-a-Lago con sus binoculares de oro. En la loma de la zona de pitcheo está nada más y nada menos que Tareck El Aissami, quien no lanza pelotas de cuero, sino bolas compactadas hechas con fajos de billetes auténticos de 1000 dólares, que desaparecen en el aire antes de llegar al home.

El infield es una joya del nepotismo y las conexiones internacionales. El único equipo del planeta donde los oriundos de Medio Oriente juegan béisbol caribeño para cuidar los guisos: en la inicial captura las señas Alex Saab, vestido con uniforme de diseñador pero con bolsillos extra grandes; en el campocorto se desliza Jesse Chacón, apagando la luz del estadio cada vez que viene un batazo difícil para que nadie vea el error; y en la antesala, Mota Domínguez maneja la energía del dogout a punta de apagones estratégicos. El resto del lineup está copado por el clan familiar de los Chávez (todos exministros de algo) y los inefables sobrinos de Cilia Flores, cuidando que ningún extraño se acerque a la caja de bateo.

—“Beautiful, Hugo, de verdad, ¡Amazing!”— dice Trump acomodándose el copete —“Ese muchacho Alejandro Betancourt es un genio, un verdadero ‘Free Rider’. Se montó en la infraestructura de Total y Equinor sin poner un centavo. Y lo de la torre de Petrocedeño rota… ¡magnífico! Si viene con agua, cobramos el doble por el volumen. Mis inversionistas de Wall Street van a amar esos 65.000 millones de barriles de puro asfalto que nos certificaron tus amigos de Cuba. ¡Es un negocio fantástico!”.


Del Green al Kabaddi: El Trueque Geopolítico del Estrecho de Ormuz



De repente, Chávez, con el ego flotando más allá de la estratosfera y los ojos brillando de astucia llanera, se voltea hacia el Rey de los Soles del Universo y le lanza una propuesta galáctica:

—“¡Donald, compadre! Se me acaba de ocurrir una genialidad digna de mentes superiores como las nuestras. ¿Y si invitamos para acá a los Ayatolas de Irán? Sí, hombre, los traemos a Mar-a-Lago, nos tomamos unos whiskies, les enseñamos a jugar golf, los metemos a batear las rectas de billetes de Tareck y, a cambio, que ellos nos enseñen a jugar el Kabaddi (ese deporte de aguantar la respiración y tumbar al rival). ¿Qué te parece, Donald? Mira que con ese intercambio cultural tan amigable, con el ego que nos gastamos tú y yo, ¡esos tipos te terminan entregando el Estrecho de Ormuz firmado en una servilleta!”.

Trump se detiene, mira fijamente el infinito, calcula el valor inmobiliario del Estrecho de Ormuz, sonríe y le da una palmada en la espalda al Comandante Galáctico:

—“Hugo... eres un tipo tremendo. Nadie hace tratos como nosotros. Caddies, ¡traigan más champaña!”.

Y así, mientras Maduro y Rubio limpian las pelotas de golf en silencio y los "enchufados" del equipo de béisbol se siguen repartiendo el flujo de caja de los activos que no les costaron nada, Venezuela queda empeñada en un Green de Florida, flotando entre promesas de asfalto inservible y risas de ególatras. ¡Sabor, picante y salsa, mi pana!



martes, 13 de octubre de 2026

La obscenidad del pensamiento: Agujeros negros y gallineros verticales

 La obscenidad del pensamiento: Agujeros negros y gallineros verticales

Por Juan Linares





El intelecto humano sufre de una alarmante miopía geoespacial. En las academias del Norte Global y en los congresos de vanguardia científica, se destinan miles de millones de dólares a financiar debates abstractos sobre física cuántica, la composición de los agujeros negros o la alarmante advertencia de que al Sol «solo» le quedan unos 50 millones de años de existencia. Es una ciencia cómoda, limpia y segura. Discutir sobre el fin del sistema solar o el metaverso no incomoda a ningún banco, no cuestiona los presupuestos del G8 ni amenaza el libre comercio. Mientras tanto, con los pies hundidos en el barro de un planeta exhausto, los problemas del hambre y el ecocidio del Arco Minero son tratados como molestas notas al pie de página.

Esta desconexión entre la teoría de élite y las urgencias terrenales encuentra su versión más cínica y caricaturizada en el modelo político venezolano, que este mes de octubre de 2026 ha alcanzado su clímax de realismo mágico en los pasillos de Europa.

Roma no cree en conucos: El discurso de la FAO

Mientras las potencias se refugian en la abstracción cósmica, la delegación oficial venezolana acudió al Foro Mundial de la Alimentación de la FAO en Roma. En la plenaria de un evento cuyo lema es «Innovar hoy. Alimentar el mañana», se pretendió revivir la herencia teórica del llamado "Comandante Galáctico", cuyo gran aporte científico para la seguridad agroalimentaria de la nación se resumió en dos grandes quimeras de balcón:

• Los gallineros verticales: Una ocurrencia urbana que pretendía sustituir la producción agroindustrial de proteínas por jaulas de subsistencia familiar en los bloques de cemento.

• Los conucos escolares: El diseño actual de sembrar 20 plantas de yuca y 10 de plátano en los patios de escuelas públicas desmanteladas, pretendiendo que la improvisación micro-familiar sustituya el financiamiento agrario crónicamente ausente.

Ante jefes de Estado y delegaciones internacionales, el discurso oficial afirmó sin pestañear que Venezuela avanza en su soberanía mediante el "Plan Venezuela Alimenta". Intentar alimentar a una matrícula escolar entera a base de conucos sin fertilizantes ni presupuesto es el equivalente político a soplar un huracán. Es la mentira institucionalizada ante la ONU para ocultar que el salario de los trabajadores no cubre la canasta básica y que la distribución real depende de la beneficencia distópica del CLAP y los oscuros negocios de importación de Alex Saab.

La ilusión de TikTok: De la panacea de Walmart al protectorado comercial

El colapso de la soberanía alimentaria también se alimenta de ilusiones digitales. Tras los acontecimientos del pasado 3 de enero de 2026, cuando la intervención militar estadounidense capturó y trasladó a Nicolás Maduro a Nueva York, las redes sociales se inundaron de una ola de desinformación masiva. Los buscadores de likes en TikTok y otras plataformas viralizaron videos asegurando que el regreso de Donald Trump significaría el desembarco inmediato de megacadenas de supermercados como Walmart y el consecuente abaratamiento de la comida. El venezolano, desesperado por pensar en cómo alimentarse, llegó a creer en la llegada de una abundancia extranjera empaquetada. 

La cruda realidad es que Washington no trae anaqueles llenos de libre mercado benévolo; viene a cobrarse el coste de oportunidad. Bajo la mirada del secretario de Estado, Marco Rubio, el histórico acuerdo petrolero firmado con el gobierno interino de Delcy Rodríguez asegura el control estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas de crudo. El propio Trump ha sacado pecho en sus mítines afirmando que «el petróleo está fluyendo a borbotones» y que ya se han extraído miles de millones de dólares en recursos. Trump parece haber encontrado su propio "Cashea" geopolítico: se lleva el oro y el petróleo de inmediato, pero le impone al país la obligación de gastar esos ingresos de forma exclusiva en comprar productos manufacturados y agrícolas estadounidenses, pagando en "cómodas cuotas" de ayuda condicionada que el pueblo jamás ve reflejadas en sus salarios ni en su felicidad cotidiana. 

La "Línea Cotidiana": El verdadero Ministerio de Alimentación

El contraste más lacerante de esta retórica internacional no está en las estadísticas del Norte ni del Sur, sino en las cajas registradoras. Mientras los políticos en Roma y Washington firman macroacuerdos energéticos millonarios, la realidad del venezolano común se sigue financiando en cuotas quincenales a través del sector privado.

Ante un poder adquisitivo pulverizado, la empresa privada ha tenido que salir al rescate mediante plataformas de crédito como Cashea y su recién expandida Línea Cotidiana. Hoy en día, el venezolano no come gracias a las políticas agrarias de la FAO ni a los convenios petroleros de la Casa Blanca; come porque tiene que pagar una inicial del 50% o 60% en el supermercado o la farmacia de la esquina para poder llevar arroz, harina o antibióticos, empeñando el ingreso de las siguientes semanas. Mientras el Estado legisla una nueva Ley de Economía Local para centralizar lo que queda de producción, el ciudadano de a pie sobrevive gracias a un modelo de "compre ahora y pague después" aplicado a la subsistencia biológica. 

Dos formas de evadir la tierra

El mundo actual se debate entre dos formas de cobardía intelectual:

1. La del Norte Global, que prefiere mirar a las estrellas, calcular la densidad de un agujero negro o preocuparse por la jubilación del Sol para no asumir el coste de oportunidad de sus billonarios presupuestos militares y sus intervenciones energéticas de extracción. 

2. La del régimen venezolano, que maquilla sus cifras ante la FAO, presenta el colapso de plantas termoeléctricas como Tacoa como una fatalidad sísmica y pretende resolver el desabastecimiento crónico con recetas de agricultura de supervivencia, mientras entrega los recursos del sur de forma preferencial.

El hambre no es una fatalidad astronómica ni un problema de falta de calorías en el planeta; es una decisión política. Seguir discutiendo sobre la extinción solar en millones de años mientras la población tiene que pedir un crédito privado para cenar hoy bajo la sombra de un protectorado petrolero, no es ciencia: es una profunda obscenidad.






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