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domingo, 4 de octubre de 2026

El Dúo Dinámico de la Miseria: «Johnny Trump Bravo» y la Mujer Maravilla de la Barabunta Roja

 El Dúo Dinámico de la Miseria: «Johnny Trump Bravo» y la Mujer Maravilla de la Barabunta Roja

Por: Juan Linares 



Mucha agua sucia ha pasado por debajo de los puentes del río Potomac en Washington DC, y al final, el cauce siempre termina desembocando en el mismo pantano caribeño. Tras 27 años de una «Revolución del Siglo XXI» que funcionó como una barabunta roja —arrasando con el tejido económico, social, cultural y político de Venezuela—, el guion de la tragicomedia nacional ha dado un giro digno de Hollywood.

Hoy, el Palacio de Miraflores no es más que una sucursal del «Tren de Washington». Tras la aparatosa mudanza forzada de Nicolás Maduro a Nueva York el pasado 3 de enero, el testigo de la miseria compartida lo heredó Delcy Rodríguez. Pero no nos engañemos: aquí no hay soberanía, lo que hay es un condominio. El nuevo organigrama del saqueo tiene un diseño impecable: el Tutor en el Norte y la Tutelada en el Sur. Un matrimonio por conveniencia entre el egocentrismo pop de «Johnny Trump Bravo» y los dóciles halagos de la obediencia debida de la Mujer Maravilla del socialismo de cafetín.

1. El Ojo del Amo Engorda el Botín del Arco Minero

Semanalmente, los emisarios y los vehículos oscuros del Tren de Washington toman a Venezuela por asalto. No vienen a restaurar la institucionalidad, sino a supervisar las minas de oro, las reservas de cobre, el codiciado coltán, las tierras raras y, por supuesto, la joya de la corona: la Faja Petrolífera del Orinoco. Trump, fiel a su mentalidad corporativa, parece repetirle al oído a su tutelada el viejo refrán anglosajón: «The master's eye makes the horse fat» (El ojo del amo es el que engorda al caballo). Y vaya que el caballo está gordo de recursos para el beneficio ajeno, mientras el pueblo languidece.

Esta no es una alianza ideológica, es un remate de bienes a precio de gallina flaca. Venezuela pasó de ser un país a convertirse en una piñata minera de donde el magnate del Norte extrae las riquezas naturales necesarias para sus amigos corporativos y familiares, mientras Delcy administra las migajas. Si la antigua Cosa Nostra, con Don Corleone y Al Capone a la cabeza, revivieran en este siglo, no andarían perdiendo el tiempo en clandestinos de Chicago; estarían de la mano con este Dúo Dinámico facturando a manos llenas en el Arco Minero.

Para este nuevo orden neoyorquino, los más de 8 millones de venezolanos que huyeron del hambre y la represión son solo un estorbo estadístico. En lugar de protegerlos con un TPS real hasta que caiga la tiranía, el interés del norte prefiere el brillo del oro y el olor a crudo, ignorando el dolor del desterrado.

2. De Washington a Miraflores: Alianzas con Sátrapas y el Regalo de los Motopiruetas

A las administraciones de la Casa Blanca siempre les ha fascinado el aroma de una dictadura latinoamericana estable que garantice los negocios. La historia no miente. En los tiempos de la Guerra Fría, Washington amparó y coqueteó con la dinastía de los Somoza en Nicaragua por 43 años, con el terror de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana por 31 años, con el estancamiento de Alfredo Stroessner en Paraguay por 35 años y con Augusto Pinochet en Chile por 17 años. Eso sin contar el festín de las Juntas Militares de la Operación Cóndor que desangraron a la región entre los años 60 y 80.

¿Por qué habría de ser diferente ahora? El chavismo ha sobrevivido y se ha mofado de seis administraciones estadounidenses consecutivas, desde Clinton hasta Biden, creyéndose intocable. Con la pasada administración demócrata, las mesas de negociación abundaron sólo para fortalecer la permanencia roja en el poder. Personalmente, no confío en nada de lo que digan los demócratas, porque ellos pavimentaron y contribuyeron en gran medida a la catástrofe que tenemos hoy.

En su afán negociador de pasillo, Joe Biden les entregó todo a cambio de nada: les devolvió a Alex Saab y a los célebres narcosobrinos. A cambio, Miraflores le envió su mejor producto de exportación no tradicional: un contingente de motopiruetas haciendo caballito en las avenidas gringas y expertos comechimó del Tren de Aragua, quienes cambiaron las plazas bolivarianas por las calles de Nueva York, dejando el piso norteamericano bien manchado de saliva marrón y sumando caos al tablero geopolítico.

Y ahora, en este segundo asalto de Trump iniciado en 2025, el magnate de jopo rubio se llevó el trofeo de Maduro en avión militar, pero dejó intacta la estructura del racionamiento y la miseria para los de a pie.

3. El Juego del Retraso: ¿Un Exilio Dorado en Dubai o el Ultimátum del Pueblo?

Mientras la cúpula vive en una burbuja de bodegones y dólares, la realidad golpea con saña. Las políticas financieras del Banco Central de Venezuela son un chiste de mal gusto, y las mazmorras del régimen mantienen a más de 400 presos políticos como fichas de canje. La culpa de este colapso hoy es estrictamente compartida por el dúo Trump-Delcy, quienes juegan al retraso por puras ambiciones personales: Delcy estira el tiempo buscando impunidad, raspando la olla y negociando un exilio dorado rodeada de lujos en los rascacielos de Dubai; mientras tanto, Trump retrasa la transición para asegurar que los contratos energéticos queden blindados en manos de los suyos.

Pero la paciencia del soberano se agotó de tanta demagogia, mentiras y manipulación. Venezuela ya no tiene unas Fuerzas Armadas estructuradas para defender la patria; lo que queda es un Alto Mando militar convertido en una junta directiva de empresas extractivistas, cuidando sus propios bolsillos. Sin embargo, el pueblo tiene su propio pliego de condiciones y exige soluciones reales antes de que culmine el primer semestre del año 2027. El orden de prioridades en la calle no es negociable:

• Aumento Salarial y de Pensiones Ya: Es inaceptable que los trabajadores y jubilados pretendan sobrevivir con la humillante cifra de 0.15 dólares al mes. Se exige un ajuste inmediato que cubra dignamente la canasta alimentaria básica.

• Fin del Apagón Nacional (Antes de Diciembre 2026): El racionamiento eléctrico criminal y el colapso del agua por tuberías —que afecta a más del 80% de la población— tienen que resolverse antes de que termine este año. No pasaremos otra Navidad a oscuras mientras Miraflores brilla.

• Elecciones Presidenciales en Junio 2027: El país no quiere tutores coloniales ni gerentes del saqueo. Exigimos una transición democrática real, con elecciones presidenciales libres, imparciales y transparentes a mitad de 2027.


Si «Johnny Trump Bravo» y su tutelada de la barabunta roja creen que los venezolanos se van a quedar de brazos cruzados viendo cómo se reparten el botín, se equivocan. Si para el cierre de este año no hay luz en las casas ni comida en las mesas, la reacción de un pueblo cansado de burlas se hará sentir. Ni Washington ni el CNE tramposo de Jorge Rodríguez podrán detener a un país que ya no tiene nada que perder.

jlrlinares@gmail.com 



 







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