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martes, 4 de agosto de 2026

¡Acaramela’itos en Miraflores! De "Leales Siempre" a la Telenovela del Delcynato

 ¡Acaramela’itos en Miraflores! De "Leales Siempre" a la Telenovela del Delcynato


(Escribiendo a oscuras, con la batería en 12%, el teléfono en la ventana a ver si agarra señal y el calor apretando)



1. ¡Lunes de Negociación... si no hay playa!

¡Última hora! Suspendieron el arranque de las negociaciones que estaban pautadas para hoy. ¿La razón? Hombre, ¡que era fin de semana! ¿Quién en su sano juicio se va a poner a discutir la restitución de la libertad y el rescate institucional un sábado por la tarde cuando hay piscina, barbacoa o golf? La democracia en Venezuela lleva 25 años esperando; que aguante un par de días más mientras se tuestan al sol no le hace daño a nadie.

Y al frente de la mesa, el ilustre, el inamovible, el invicto Jorge Rodríguez. El Rey del Dilate ¡Ocho procesos de negociación lleva el hombre! Ocho. Es un titán. Jorge es capaz de venderle un carro sin ruedas a un ciego, convencerlo de que el motor ruge precioso, sacarle la inicial en dólares y lograr que el tipo le dé las gracias por la cola. En Washington entra un presidente nuevo, sale otro, Biden se vuelve senil, Trump se vuelve pragmático, ¡pero Jorge sigue ahí! Sonriente, viéndolos llegar con aire de estadistas para terminar metiéndolos en el bolsillo junto con las llaves del vehículo.


2. Pico con Pico, Beso con Beso: ¡Llegó el Amor a la Casa Blanca!


Todavía resuenan en los cuarteles aquellos gritos feroces de bravuconería: "¡Entrarán pero saldrán en bolsas negras!" o el famoso "¡Aquí los espero, cobardes!". ¡Qué épica! ¡Qué coraje! Lástima que el lema de "Leales siempre, traidores nunca" duró exactamente lo que tardó en llegar el primer portaaviones al Caribe. A mediados de 2025, mientras los fanáticos de base marchaban bajo el sol, la alta cúpula ya estaba cuadrando el paquete de entrega en Qatar, España y las Antillas. Se llevaron al "camarada" y aquí no ha pasado nada. Todos felices, sonrientes y cobrando.

Y ahora, ¡agárrense de la brocha que se llevaron la escalera! El muchacho de la serie, el propio Donald Trump, anda hablando de Delcy Rodríguez con un tufo de telenovela vespertina que da vergüenza ajena:

👉 "¡Está haciendo un trabajo fantástico!"

👉 "¡Es una persona estupenda!"

👉 "¡Ha sido increíble!"

A este ritmo, la banda sonora de la transición no va a ser el Himno Nacional ni la Marcha de Riego, sino la guaracha de la Coqueta a todo volumen en Miraflores:

Ay, acaramela'itos, pico con pico, beso con beso...

Ay, me tienes en embeleso, ya falta un pelo pa' enamorarme, Coqueta...

Suave, que no resisto tanto cariño, no me hagas cucharita en la madrugada...”

¡Qué belleza de romance! Es que es imposible no enamorarse cuando te ponen por delante más de 13.000 millones de dólares en petróleo sin auditar, tanqueros fantasma vendiendo con el 30% de descuento y regalitos en lingotes de oro. ¡A cualquiera se le ablanda el corazón imperialista con semejante cariñito!


3. Los "Bolichicos" y la Varita Mágica


A la dictadura hay que reconocerle un talento único: no graduaron a nadie en ética ni en economía, pero en la materia de corromper al que se ponga de pechito merecen un Doctorado Honoris Causa otorgado por Harvard y Oxford.

Miren nomás el show de Mauricio Claver-Carone y el "bolichico" Alejandro Betancourt. El tipo con expediente abierto en la Fiscalía Anticorrupción de España por lavado de dinero, órdenes de captura e investigaciones de la Audiencia Nacional, y resulta que era el "puente político" y el hombre de confianza para chatear directo entre Washington y Caracas.

Es la diplomacia del cibercrimen de alto nivel. Para qué enviar embajadores con corbata y carta de credencial si puedes mandar a un operador en jet privado con un maletín lleno de licencias de PDVSA. Tocaron a congresistas demócratas, enamoraron a republicanos, compraron lobbystas en el Capitolio y el Parlamento Europeo, y terminaron haciéndoles creer a todos que ellos eran los verdaderos "demócratas de carta cabal".

Moraleja de la Jornada (Antes de que se vaya la luz otra vez)

Aquí el ciudadano de a pie se come un cable adivinando si los alimentos se le van a dañar en la nevera porque se fue la fase, mientras en los altos mundos se reparten el coltán, el uranio para Irán, el petróleo para los magnates y los abrazos para la foto.

Definitivamente, el Delcynato no es un régimen político: es un circo de magos donde desaparecen miles de millones de dólares en la cara de la CIA, la DEA y el Tesoro estadounidense... ¡y los gringos terminan pidiendo otra función!

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