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lunes, 4 de mayo de 2026

¡Oferta de Temporada! Compre una invasión y reciba 37 veces su inversión (Promoción válida hasta que se acabe el crudo)

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¡Paren todo! Saquen las calculadoras y guarden los tratados de derechos humanos en el sótano, que llegó el “Business Man” de Queens a salvarnos… o a cobrarnos la factura. Donald Trump, en una de esas cenas donde el caviar sabe a petróleo de la faja del Orinoco, ha anunciado con orgullo de tía tacaña que la incursión en Venezuela ha sido el mejor negocio de su vida. ¡Se pagó 37 veces! Wall Street está llorando de la emoción; nunca una “maniobra increíble” había dado tanto rendimiento por muerto cuadrado.

Dice Mr. Barrett, nuestro optimista encargado de negocios, que Caracas está “tranquila y bulliciosa”. Claro, el ruido que escucha no es el de la economía pujante, sino el de las tripas de los pensionados que intentan estirar 0.26 centavos de dólar para comprar un grano de arroz. Pero Barrett es un hombre de fe: él ve un “vuelo inaugural” y nosotros vemos el mismo avión donde se perdieron las 71 toneladas de medicinas de Laura Dogu. ¡Magia desaparicionista de alto nivel!

Lo más tierno de esta nueva temporada de “Keeping Up with the Rodríguez” es la química entre Trump y Delcy. Ella sonríe, él factura. Ella entrega el oro negro, él le manda “carantoñas” desde el Despacho Oval. Es el romance del siglo: “No me vengas con carantoñas, Delcy, pero pásame otros 100 millones de barriles para Texas”, parece susurrar el magnate mientras los expertos del BCV sufren un infarto al ver que en la caja fuerte solo quedan telarañas y un post-it que dice “fui yo”.

¿Guerra civil? ¡Por favor! Trump dice que evitó una confederación, olvidando que aquí los únicos que tienen armas son los generales y los colectivos; el pueblo tiene que defenderse con un cortauñas y mucha fe. Pero no se preocupen, que la “fase dos” de revitalización económica ya llegó: consiste en que las petroleras gringas saquen todo el crudo posible mientras nosotros seguimos haciendo cola para la gasolina. ¡Es el ciclo de la vida, versión extractivista!

Si usted es de ese 89% que no aprueba este idilio, lo sentimos. El petróleo mana, los lingotes viajan y la democracia puede esperar… por lo menos hasta que la cuenta llegue a las 100 veces el costo de la operación. ¡Business as usual, baby!


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